Boca tiene 35 días hasta el comienzo del campeonato local, que se espera sea el 21 de agosto con rival a confirmar. Hasta entonces el técnico tendrá tiempo de trabajar y poder rearmar el plantel.

En ese tiempo, además el “Xeneize” quiere jugar los 16avos de la final de la Copa Argentina, debe enfrentar al ganador del duelo entre Nueva Chicago y Santamarina de Tandil, que no tiene fecha definida.

El torneo federal es la gran apuesta de Boca, y de River y Racing, para poder clasificar a la Copa Libertadores de 2017. Este certamen es la única oportunidad que queda para volver a la competencia internacional y ese será el objetivo.

Desde el club pretenden agilizar la Copa Argentina y disputar el encuentro de los 16avos antes del comienzo del torneo. En caso de ganar, deberá esperar que se defina la llave entre Lanús y San Martín de Formosa y Patronato con Villa Dálmine para conocer al rival en octavos de final.

Podría cruzarse a Rosario Central o Newell’s en cuartos de final, a Independiente o Vélez en semifinales, mientras que con Racing, San Lorenzo o River, solo lo haría en la final.

El torneo local es el otro objetivo y será clave tener un buen comienzo hasta diciembre. En este certamen se enfrentará a River y el Superclásico es otro de los momentos importantes para olvidar el golpe en la Libertadores.

Guillermo deberá tomar decisiones en el plantel. La continuidad de Tevez es una incógnita: su representante dijo que podría irse a Corinthians, mientras que en Boca dan por sentado que seguirá en el club.

Pero fuera de la figura, el DT debe rearmar el equipo. Mantendrá el 4-3-3 pero los cambios estarían en los nombres. La situación de la defensa es la más crítica, con Diaz e Insaurralde como principales apuntados.

Lodeiro está cerca de emigrar y podría haber otras salidas, aunque para los mellizos dependerá de si pueden realizar nuevas contrataciones.