Cuando hace unos días la FIFA designó al Comité de Regularización de la AFA parecía que por fin llegaría la calma. Pero nada más distante. Un hombre cercano a Armando Pérez, a quien desde Zúrich designaron como presidente con el aval de Mauricio Macri, le confirmó a LPO que “en la AFA cambió todo, se acabó la joda”. Eso significa que se hará una auditoría profunda, que todos los números se revisarán con lupa y hasta podrían quedar expuestos varios dirigentes por los desmanejos de los últimos tiempos, más allá de la causa que lleva Servini de Cubría por los fondos del Fútbol Para Todos.

Pero la mano dura también implica la salida de los últimos grondonistas. Es el caso de Ernesto Cherquis Bialo, el director de comunicación de la AFA, quien ayer fue despedido por la Comisión Normalizadora tras ocupar el cargo durante ochos años. El veterano periodista fue el encargado de poner la cara en varios de los papelones de los últimos años. Armando Pérez ya tiene a su reemplazante: se trata del periodista de Canal 13 Santo Biasatti, quien pese a tener poco que ver con el ambiente del fútbol, incluso habría participado en una reunión con uno de los candidatos a dirigir la Selección.

El convenio con Adidas. LPO ya había revelado que está trabada la renovación del vínculo con Adidas, que viste a la Selección. Por eso miembros del Comité de Regularización viajarán a Europa en breve. Adidas había ofrecido 30 millones de dólares extras para alargar el convenio, pero según le confiaron a este portal los emisarios irán con otras pretensiones: “Vamos a decir nosotros cuánto vale el producto; sino tenemos muchas otras marcas para elegir”.

Los primeros movimientos de Pérez -sobre todo los referidos al manejo del dinero- exaltaron a unos cuantos, acostumbrados a pasar por Viamonte 1366 para pedir adelantos o favores de acuerdo con la sintonía que tuvieran con el fallecido Julio Grondona. Pero la cosa no queda sólo allí: en busca del nuevo entrenador de la Selección Nacional, Pérez también se cortó solo, sin consultar a ningún par. Con eso terminó de colmar los caldeados ánimos del resto, que ya hablan en los pasillos de la AFA del “patrón de estancia”.

Como si fuera poco el Gobierno anunció que al final no gastará 2.500 millones de pesos por año en el FPT, sino 1.800 millones. Eso motivó la plantada de bandera del Ascenso, cuyas categorías B Nacional, B y C redactaron cartas hacia Pérez para pedirle soluciones, sobre todo económicas, si quiere evitar un paro en el fútbol. Y el dueño de Tsu Cosméticos no sólo enfrenta las malas caras de sus pares, entre los propios miembros del Comité hay chispazos con Pablo Toviggino, cabeza del Consejo Federal y del riñón de Claudio Tapia, el yerno de Hugo Moyano. Lo señalan como el que le patea en contra, desde adentro, a Pérez. “Rosquea en la prensa, hace daño, pero porque lo mandan”, confían.

La interna sigue siendo feroz, o quizá sea más feroz que antes de que existiera el Comité Regularizador. Tanto que la FIFA le tuvo que enviar una carta a Pérez para recordarle las funciones principales que le fueron encomendadas y de paso bancarlo y acompañarlo en sus decisiones. Pero cuando el Tano Angelici les contó a los dirigentes que Macri había decidido bajar sólo 1.800 millones de pesos para esta temporada, casi se lo comen crudo.

El Ascenso tomó la posta, solicitando ante todo una deuda que dicen que la AFA tiene con los clubes por el FPT y que asciende a 75,5 millones de pesos: 44 millones (BN), 20 (B), 10 (C) y 1,5 (D). “Si no pagan eso no podemos seguir con las pretemporadas, por ende no arrancarán los campeonatos”, dijeron en conferencia de prensa. Pero el Comité desconoce la deuda, dice que esos tres meses ya fueron pagados y que la AFA no les giró el dinero a los clubes. Y encima afirman sin anestesia: “Si no quieren jugar, que no jueguen, que no empiecen los torneos”. Una sentencia fuerte en un país futbolero, que no tiene mucho de qué hablar los fines de semana sin la pelota rodando.

Y como otro botón que marca que la grieta se profundiza, la Primera División no respaldó a las categorías más chicas y anunció el arranque de su campeonato (todavía sin Superliga) para el 19 de agosto. De todas maneras, Hernán Lewin, presidente de Temperley, lanzó la primera piedra cuando dijo que “la A no debería comenzar si la AFA no arregla la situación del Ascenso”.

Pérez se comprometió a que el viernes habrá 300 millones para repartir, lo cual curaría las heridas del momento. Pero la mano dura que está imponiendo determinará que esa plata se reparta en base a la cuenta corriente de cada club e incluso quizá forme parte de la cuota del FPT de julio. Es decir, no se les dará más dinero contante y sonante a aquéllos que no arreglen previamente cómo pagarán sus deudas con la casa madre. Esa tarea compleja quedó en manos de Víctor Taboada, gerente de Tsu Cosméticos y ex directivo de Télam y Canal 7. En la AFA dicen que tiene pocas pulgas y que su meta es que cada peso que ingrese o egrese quedé asentado con destinatario y responsable. Además, que pretende pagarles a los clubes a través de cuentas bancarias o a lo sumo con cheques al día, como para evitar todo el manejo que hubo hasta ahora con las cuevas financieras.

Lo que tampoco ven con buenos ojos los dirigentes es la presencia permanente de Fernando Marín en las reuniones del Comité de Regularización, que además de Pérez y Toviggino componen Javier Medín, ex director del Departamento Legal de Boca, y Carolina Cristinziano, asesora jurídica de Conmebol. La explicación oficial es que Marín es el controller del Gobierno, pero también se sabe que tiene una gran relación con Pérez y fue uno de sus principales impulsores ante Macri. La presencia de Marín es tan fuerte que hasta Angelici mira con recelo cada movimiento de Pérez. El Tano se encargó del trabajo grueso para llevar a la AFA a esta situación a través de la incursión de la IGJ y hoy no quiere ser un simple espectador de las principales decisiones que se tomen en Viamonte.