Con una fiesta de clausura a todo color, los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 llegan a su fin. La ceremonia de cierre se realiza en el estadio Maracaná y cuenta con shows artísticos y el desfile de las delegaciones, antes de que se apague el pebetero.

Los organizadores apostaron, al igual que en la apertura, a mostrar al mundo los colores y los ritmos de la cultura brasileña. La ceremonia comenzó con una serie de coreografías en las cuales los artistas, con la música del grupo Barbatuke, formaron paisajes icónicos de Río de Janeiro como el Pan de Azúcar, el Cristo Redentor y los Arcos de Lapa. Luego, fue el turno de artistas reconocidos de la escena brasilera como Pixinguinha, Braguinha y Noel Rosa. El himno de Brasil fue interpretado por una banda de percusión y un coro de 27 niños, que representaron a los 26 estados y al Distrito Federal del país.

Luego, se dio paso al desfile a los abanderados de las 207 delegaciones, que se pasearon al ritmo de la música de los DJ’s locales. La fila fue encabezada por el abanderado local, seguido por la bandera olímpica, que representa a los atletas refugiados. La judoca Paula Pareto, ganadora de la medalla de oro en la categoría hasta 48 kilos, fue la encargada de llevar la bandera argentina. Una vez que ingresaron todas las insignias, comenzó la entrada de los atletas que se quedaron en la ciudad, luego de que muchos regresaran a sus países una vez finalizadas sus respectivas competencias.

A la fiesta no concurrió el presidente interino, Michel Temer, luego de haber sido abucheado en la ceremonia de apertura. Por el contrario, están presentes mandatarios de otros países, como los presidentes de Bulgaria y Finlandia, así también como los reyes de Suecia y el primer ministro japonés, Shinzo Abe. Este último, será el representante que marcará el inicio del camino hacia los Juegos de Tokio 2020.

Entre los ausentes destacados también está Pelé, quien tampoco concurrió a la inauguración por complicaciones de salud. A pesar de que O Rei era uno de los candidatos a encender el pebetero y uno de los mayores impulsores de la realización de los Juegos en Río, el ex futbolista no se hizo presente en el comienzo del evento y tampoco estará en el cierre.

Quien sí estará y, seguramente se llevará la mayor ovación por parte de los hinchas locales, será Neymar. El delantero del Barcelona será el encargado de despedir a los Juegos, luego de darle a su selección el mérito más ansiado: la primera medalla de oro en el fútbol masculino.

Con un evento para recordar, Brasil dirá adiós a los primeros Juegos organizados en suelo sudamericano y dará paso al comienzo del próximo período olímpico, que culminará en Tokio 2020.