Claro y centrado, tal cual cumple su rol en el campo de juego, Javier Mascherano se sentó en la conferencia de prensa a enfrentar las preguntas en su papel de líder del plantel. Con altura, cruzó con ironía a todos aquellos que critican a los jugadores de la Selección por las tres finales perdidas.

“Escucho por ahí a personas que desde que se levantan hasta que se van a dormir son ganadores natos. Yo no, perdí muchas veces y no me siento un fracasado, por lo menos lo intento, doy la cara y no me escondo”, soltó con furia encubierta en el inicio de un nuevo período de la selección argentina esta vez con Edgardo Bauza al mando.

“Acá en este país tenemos muchos ganadores desde que se levantan hasta que se van a dormir. Yo de los segundos puestos saco conclusiones positivas”, relató sin evidenciar del todo su enojo.

Entre la renuncia de Messi y la asunción de Bauza, también estuvo la dimisión al cargo de Martino, otro de los puntos que hizo aún más compleja la relación de los futbolistas con el convulsionado fútbol local. “Hace tiempo que desde adentro, en silencio, tratamos que muchas cosas cambien o mejoren. La selección es un oasis adentro del fútbol argentino”, contó el hombre del Barcelona.

Sin esquivar ningún tema, el Jefecito elaboró un análisis de lo sucedido con Lionel Messi luego de la renuncia y su posterior contramarcha. “Sería un pecado que él tenga que prescindir jugar con la camiseta que quiere por el qué dirán. Sería un pecado para todos los que nos gusta el fútbol y queremos disfrutar de un jugador como él”, explicó.

El Patón Bauza ya está al frente del plantel de cara al Mundial de Rusia en 2018 y Mascherano señaló: “Las sensaciones son muy buenas. Es un entrenador con mucha experiencia sobre todo en Sudamérica. Un entrenador con mucha experiencia, sincero, agradable y honesto. Está todo dado para empezar algo lindo”.