Los clubes grandes definieron la estrategia de batalla en la guerra de la negociación por los derechos de TV pero allí poco espacio parece haber para el resto. Tienen, fundamentalmente, el poder de la convocatoria pero del otro lado el resto de las instituciones del fútbol argentino fijó postura y quieren discutir en la misma mesa y con las mismas condiciones. En este sentido Matías Lammens, presidente de San Lorenzo, dijo en declaraciones a Infobae: “En este caso se da una paradoja: los que invocan la democracia son los que representan la menor cantidad de gente”.

El escenario es tenso. El Gobierno primero anunció y luego se ocupó de ratificar que dejará de participar en el programa Fútbol Para Todos. En palabras más claras: no está dispuesto a poner un sólo centavo más a partir del 31 de diciembre próximo. En simultáneo, no hubo acuerdo con la oferta de las empresas Turner y Fox y, así, el fútbol argentino pasará a ser insolvente en apenas 18 días. ¿Es real esta vez el riesgo de que pare la pelota?

Sólo en este punto hay coincidencia entre los representantes del deporte más popular del país: “Creo que esa salida no se va a dar porque el Gobierno tiene un contrato firmado con la AFA hasta 2019 y si no hay una oferta superior lo tendrá que respetar, excepto que decida no cumplirlo y en ese caso habrá que negociar un resarcimiento”, anticipó Lammens en declaraciones a Infobae.

El vicepresidente de Chicago, Daniel Ferreiro, consideró también que “el Estado y debe cumplir. Si no lo hace iniciaremos una demanda por la rescisión”.

Luego, en el milímetro siguiente del debate, la comunión toma color de boicot. Por un lado los grandes, que fueron a discutir la oferta de Turner y Fox con Marcelo Tinelli como vocero, decisión de la que el resto consideró que de ninguna manera es representativa de la totalidad del fútbol.

Y aquí la escisión definitiva. “Fox, Turner y demás pagan lo que pagan por Boca, River, San Lorenzo, Racing e Independiente, no lo pagan por el resto de los equipos o por ahí pagaría una suma mucho menor. Cuando uno tiene un argumento tan contundente como este, el debate se acaba”, sentenció Lammens.

Nadie quiere perder en esta historia. Los clubes del Ascenso y los de Primera con menor poder de convocatoria se alteran con la postura de los grandes: “Fueron a plantear el voto calificado, eso es inviable. Esto es una cuestión matemática: si en Primera hay cinco equipos con inmensa convocatoria a nivel nacional entonces hay 25 que no: es imposible que gobiernen la AFA estos cinco equipos, es imposible”, repitió Ferreiro.

Pero Lammens, presidente de San Lorenzo, sostuvo que “la representatividad en una Asamblea no la pueden tener igual los que representamos al 90% de los hinchas que los que representan al 10, es una cosa absolutamente lógica”.

¿Entonces?

Entonces una carta que los grandes guardan bajo la manga. “Tanto San Lorenzo, como Boca, como River, tranquilamente podrían vender sus derechos de manera unilateral. Los dueños de los derechos audiovisuales somos los clubes y nosotros los tenemos cedidos a la AFA”, planteó el titular del Ciclon y dejó la siguiente jugada en manos del resto.

“No es una locura lo que digo, esto ya lo hizo Chivas en México, ya lo hicieron 10 clubes en Brasil. Por el momento seguimos negociando y la idea es la unión del fútbol argentino pero si nosotros quisiéramos negociar nuestros derechos tranquilamente el día de mañana podemos revocar lo que tiene la AFA, vender los derechos por nuestra cuenta y seríamos mucho más beneficiados”, agregó Lammens.

El Ascenso y la clase media de los clubes de Primera dicen ante esto que “Boca y River son grandes porque también hay 10 equipos que tiene menos convocatoria que los hacen grandes, si no jugarían entre ellos y dejarían de ser grandes”.

El caso Chivas de Guadalajara

En 2008 el club mexicano negoció por su cuenta los derechos de TV con Televisa y acordó un contrato por 25 millones de dólares anuales. El caso del Rebaño Sagrado es particular porque sus hinchas representan casi el 45% de la población total del país, algo que no sucede en ningún otro logar del planeta.

Además de la negociación para la transmisión de sus partidos en el plano nacional, Chivas negoció en 2013 un contrato con Univisión para el mercado en Estados Unidos por un valor de 16 millones de dólares anuales.

Hoy el club de Guadalajara percibe cerca de 50 millones de dólares anuales por derechos de TV, recurso que negocian por afuera del resto de los equipos de México, y su marca es codiciada por las grandes cadenas de medios.

¿Se perfilan los grandes del fútbol argentino al manejo de la operación de sus propios derechos de TV? La idea de la creación de la Superliga no tiene otro fin superior. La idea de sus creadores, con Daniel Angelici a la cabeza, es la de potenciar las ganancias de sus partícipes en base a la mejor negociación posible por la transmisión de los partidos que disputen. Todo está por verse. Al momento queda claro que los grandes saben de su potencial y están dispuestos a usufructuarlo.