En el Mario Alberto Kempes, River le ganó 4-3 a Rosario Central en un encuentro que tuvo de todo. De esta manera, se consagró campeón de la Copa Argentina, y sacó boleto a la Copa Libertadores 2017.

Lucas Alario anotó tres y el restante fue de Alonso para el Millonario; mientras que Damián Musto y Marco Ruben por duplicado lo hicieron para el Canalla.

El recibimiento a los dos equipos fue impactante, digno de una final. Fuegos de artificio y mucho color en las tribunas. La mala condición del campo de juego fue lo único que empañó en parte esta definición. Ese fue el único punto en contra de la organización, que desplegó un gran espectáculo previo.

La primera etapa tuvo todos los condimentos posibles y contó con muchas polémicas. Cuatro goles, dos penales, otras jugadas dudosas no sancionadas y seis amonestados, tres por lados

El Millonario abrió el marcador a los 10 minutos con gol de Lucas Alario de penal. La falta dentro del área la cometió Damián Musto. Tres minutos antes, todo Central reclamó uno sobre Teófilo Gutierrez de Leonardo Ponzio.

Con muchas protestas de ambos lados, más del conjunto canalla por entender que habían sido perjudicados por el árbitro Patricio Loustau, se dieron minutos de mucha fricción en el juego. Hasta que a los 25′, Damián Musto marcó el 1-1 tras superar en lo alto a Batalla, quien reclamó falta.

Cuatro minutos después, Central lo dio vuelta con gol de Marco Ruben, quien tuvo un gesto técnico impecable dentro del área bajando el balón y definiendo en una misma acción. Fue el mejor momento del equipo de Coudet. River se mostró perdido e inconexo en ataque.

Hasta que llegó la jugada más polémica del partido. Patricio Loustau sancionó otro nuevo penal para River, por un supuesto agarrón de Dylan Gissi sobre Lucas Alario. El mismo delantero fue quien se encargó de patearlo y marcó su doblete y el empate parcial en Córdoba.

En la segunda etapa, el partido arrancó igual de intenso que la primera. Muchos contragolpes y situaciones claras para marcar. La primera jugada clara fue de Central, con un una buena jugada por la izquierda de Lo Celso, que terminó con un centro de Fernández para que Teófilo Gutiérrez remate forzado, a las manos de Batalla.

A los 17, llegó el gol de Marco Ruben, tras un grosero error de Augusto Batalla, quien dejó un rebote largo que lo aprovechó bien el delantero. Hasta el momento, el delantero Canalla disputaba un gran encuentro e iba camino a ser la figura del partido.

A los 21′ probó con un remate que pasó cerca. Y a los 23′, Nacho Fernández pierde una pelota insólita que lo deja a Lo Celso solo para rematar. Lo hace mal y al lugar de Batalla.

Esto lo aprovechó de gran manera River, que en tres minutos dio vuelta el partido. Primero Lucas Alario, quien a los 26′ marcó el tercero personal; mientras que a los 29′ fue Iván Alonso el que decretó el 4-3 final para el Millonario.

El final fue muy emotivo. Con Rosario Central totalmente descontrolado, con una expulsión de Marco Ruben por un codazo sobre el chico Martínez Quarta, y un Mora estrellando su cabezazo en el travesaño. Y la última fue para Herrera, quien remató dentro del área y justo lo taparon.

Finalmente, fue triunfo y título para River, que además sacó boleto para la Copa Libertadores 2017. Por su parte, Rosario Central pierde su tercera final de Copa Argentina: Huracán (2014) y Boca (2015). Así, el Canalla sigue sin cortar la sequía de 21 años sin títulos. Su último palmar fue la Copa Conmebol de 1995.