El Comité del Consejo de la FIFA, integrado por el presidente Gianni Infantino y por un representante de cada confederación, comunicó este jueves cuál es la propuesta de distribución de las plazas para la Copa del Mundo de 2026, en la que el número de participantes aumentará de 32 a 48 selecciones.

Desde el pasado 10 de enero, cuando se aprobó por unanimidad la ampliación en la cantidad de equipos, las confederaciones y las asociaciones miembros realizaron un proceso de consulta para elaborar la propuesta.

“Se trata de una decisión adoptada en beneficio de toda la comunidad futbolística y contribuirá al desarrollo del fútbol en el mundo entero. El fútbol es y seguirá siendo un deporte mágico y competitivo, que captará la atención de los aficionados. Para cualquier equipo será muy especial ganar un Mundial en el que participen 48 selecciones”, había dicho Alejandro Domínguez, titular de la Conmebol, en aquel entonces.

Según la recomendación, que deberá ser aprobada por el Consejo de la FIFA el próximo 9 de mayo en Manama, Bahréin (dos días ante del 67° Congreso de la FIFA), la Conmebol y la Concacaf tendrán seis plazas directas cada una.

Sudamérica aumentará su candidad de participantes de 4,5 a 6. En el caso de la Concacaf, el crecimiento será más significativo, ya que pasará de tener 3,5 plazas a 6. Probablemente, deba eliminar el sistema de Hexagonal Final.

De acuerdo con esta propuesta, la división de los cupos directos sería la siguiente:

Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA): 16 plazas directas
Confederación Africana de Fútbol (CAF): 9 plazas directas
Confederación Asiática de Fútbol (AFC): 8 plazas directas
Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol): 6 plazas directas
Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf): 6 plazas directas
Confederación de Fútbol de Oceanía (OFC): 1 plazas directa

La sumatoria de la distribución de boletos directos es de 46 selecciones. Para definir los dos cupos restantes, se disputará con un playoff entre seis equipos. El certamen será disputado en el país anfitrión y será utilizado como evento de prueba para la Copa del Mundo (noviembre de 2025 surgió como fecha tentativa para la edición de 2026).

En ese certamen habrá una selección por confederación, excepto de la UEFA, más un equipo adicional de la confederación que integre el país anfitrión de la Copa del Mundo. Dos equipos partirán como cabezas de serie según el ranking FIFA y jugarán ante los ganadores de los dos primeros encuentros que dirimirán los otros cuatro equipos.

Aún restan jugarse las ediciones de Rusia 2018 y Qatar 2022 para ver estos cambios en marcha.