Atlético Tucumán salió a la cancha obligado a ganar para seguir con ilusión de pasar la fase de grupos de la Copa Libertadores. Sin margen, no tenía otra opción que derrotar a Jorge Wilsterman de Bolivia para conseguir su primer triunfo en el Grupo 7 y salir del fondo de la tabla. Y lo logró. Con dudas en el primer tiempo, con autoridad en el complemento y algo de suspenso en el final, ganó 2-1, volvió a demostrar que no será fácil de doblegar en su estadio y sueña con seguir en la Copa.

Desde el inicio quedó claro que no iba a ser un encuentro sencillo para los de Pablo Lavallén. Bajo un diluvio y con un estadio colmado, el local salió a marcar presencia pero no estuvo lúcido con la pelota en los pies y el trámite fue más parejo de lo esperado.

A los 22 minutos la chance más clara del primer tiempo fue para el equipo visitante. Con una buena pelota filtrada para el ingreso de Marcelo Bergese por el costado izquierdo del área. El mediocampista alcanzó a puntear la pelota ante la salida del Laucha Lucchetti y tocó al medio para que José Ríos la empujara al gol. Pero la pelota rebotó entre todas las piernas de los defensores que se tiraron para cerrar y dio en el poste.

Era el peor momento para los tucumanos. No encontraban circulación de juego y tampoco aguantaba la pelota arriba Fernando Zampedri, que suele darle aire al ataque. Hasta que desde una pelota parada desde la izquierda llegó la gran polémica de la noche. El centro, con rosca hacia adentro, se fue cerrando y Leandro González, en el segundo palo, la mandó a guardar. Pero el asistente lo anuló por una posición adelantada inexistente ya que la pelota cruzó sin que ningún jugador de Atlético la desviara.

Sobre el final de la primera parte, Atlético volvió a empujar a Wilsterman y el arquero Raúl Olivares fue exigido con un buen remate de Nery Leyes desde afuera del área.

Y en el segundo tiempo se extendió esa buena ráfaga del Decano. Enseguida lo tuvo Zampedri, que definió de atropellada en el área chica pero Olivares, a puro reflejo, le tapó el primero. Y a los 5 minutos fue Ignacio Canuto el que desató la locura. A la salida de un córner, Zampedri la bajó de cabeza del centro a la derecha, la Pulga Rodríguez estuvo lúcido y la picó con inteligencia otra vez al centro y el defensor la empujó al 1-0.

Atlético ya tenía lo que tanto necesitaba. Pero al partido le quedaban 40 minutos y debía decidir cómo jugarlos. El equipo de Lavallén tomó recaudos pero no se refugió. Pochi Chávez tuvo el empate cara a cara con Lucchetti pero el ex hombre de Boca definió cruzado y mal.

La intención de seguir atacando le dio su premio a los tucumanos. Lavallén mandó a la cancha al Polaco Menéndez y en una de las primeras que tocó se vistió de asistidor -tras una buena jugada de Di Plácido- y le sirvió el gol a David Barbona: 2-0.

Parecía que el partido estaba liquidado pero a diez del cierre Luis Cabezas se despegó de la marca en un córner de la derecha y fusiló a Lucchetti para poner el descuento y suspenso en el final.

Pero Atlético lo aguantó sin problemas. Y terminó festejando un triunfo tan justo como necesario.

Con esta victoria, los tucumanos llegan a cuatro puntos en el grupo 7 y el próximo martes se jugará gran parte de su futuro cuando reciba a Peñarol.