El 9 de diciembre de 2015 Boca compró dos juveniles provenientes de Instituto de Córdoba: Agustín Llanos y Gonzalo Maroni, ambos de 16 años, por una suma total de 6,5 millones de pesos. Ayer, un año y cuatro meses después de aquel anuncio el segundo, al que le dicen Maravilla, debutó como titular en el Xeneize y redondeó una noche acorde a su apodo con una jugada de lujo, carácter, gol y ovación en la mismísima Bombonera.

Gonzalo Maroni, proveniente del Barrio Poeta Lugones, ya había debutado en Boca. Fue el 15 de mayo de 2016 en la derrota del equipo de Guillermo Barros Schelotto ante Estudiantes, en La Plata, por 3 a 1. Maroni ingresó al campo a los 83 minutos en reemplazo de otro juvenil que entonces fue considerado como otra joya, Alexis Nahuel Messidoro, hoy desdibujado.

Algunos se atreven a comparar a Maroni con Pablo Aimar, también nacido en Córdoba, por su exquisita forma de jugar. Como el Payasito, el jugador de Boca se desempeña como enganche pero también como extremo. Debutó en la Primera de Instituto de la mano de Héctor Rivoira ante Atlético Tucumán, en Alta Córdoba, el 11 de agosto de 2015, partido que La Gloria ganó 1 a 0 y en el que ingresó por Franco Miranda a los 77 minutos.