No hay nadie que pueda hacerle frente en el polvo de ladrillo: Rafael Nadal conquistó hoy su décimo título de Roland Garros y lo hizo con excelencia, como una verdadera leyenda. El español para consagrarse en París nuevamente masacró a Stan Wawrinka con un contundente 6-2. 6-3 y 6-1,en 2 horas y 5 minutos y se quedó a tres juegos de igualar la marca de Björn Borg en 1978.

Además, por tercera vez en su carrera, Nadal completaba un torneo perfecto, como en 2008 y 2010, acabando con el casillero de sets en contra a cero. Su rival suizo apenas pudo hacer frente al rey de la tierra durante los cinco primeros juegos.

Los registros de Rafa en tierra son mayúsculos pero en Roland Garros no encuentran un adjetivo. Ha jugado 81 partidos de los que ha ganado 79. Su porcentaje de efectividad se eleva hasta el 97, 53 por ciento. No es una máquina pero casi.