La mecha de la bomba se prendió ayer por la tarde cuando se confirmó que el defensor Lucas Martínez Quarta había dado positivo en el control que le realizaron tras el partido contra Emelec por la Copa Libertadores, que se disputó el 10 de mayo. La bomba terminó de explotar horas más tarde, con la aparición del caso de Lucas Mayada y la posibilidad de que existan otros involucrados más.

Si bien oficialmente se informó que el joven defensor fue suspendido de manera provisoria por la Conmebol, el panorama no es alentador para el elenco que conduce Marcelo Gallardo.

Por lo pronto, hay dos mapas de situación para el Millonario. A priori, deberá realizar un descargo ante Conmebol una vez que sea notificado oficialmente y luego aguardar la resolución. En casos similares, como los de Fernando Barrientos (Lanús) y Nicolás Figal (Independiente), la suspensión que se espera oscilaría entre los seis meses y el año.

Al igual que en River, el diurético fue la sustancia por la cual fueron suspendidos provisionalmente Barrientos y Figal. Lo cierto es que ninguno de los dos todavía recibió la sanción final y ambos están sin jugar desde hace dos (Figal) y tres meses (Barrientos). Eso sí, una vez que se dictamine el período de suspensión se tomará en cuenta este lapso que acumulan sin poder jugar.

Si estos pasos se repiten con la entidad de Núñez, River no podrá contar con los jugadores involucrados, al menos, para los octavos de final de la Copa Libertadores contra Guaraní en Paraguay –la ida será el 4 de julio y la vuelta el 8 de agosto–.

Por lo pronto, el director de médicos de la Conmebol puso un plazo mínimo de tres semanas como plazo mínimo para conocer una resolución parcial. “Estamos hablando de un proceso que va a llevar por lo menos tres semanas. Tiene que haber un tiempo adecuado para hacer la etapa de investigación y resolución jurídica y farmacológica firme”, explicó en Fox Sports Osvaldo Pangrazio, encargado del área médica del ente.

Aunque el panorama podría ser todavía más desalentador: el reglamento disciplinario de la Conmebol anuncia en su artículo 41 que el ente podría tomar las sanciones que crea necesarias con el club si hay más de dos jugadores involucrados.

“Si resulta que más de dos miembros de un equipo han cometido una infracción de las normas antidopaje durante el período de celebración de una competencia, los órganos disciplinarios de la Conmebol, en caso de que la Conmebol sea el órgano rector de la competencia, o de lo contrario de la asociación en cuestión, impondrá las sanciones adecuadas a la asociación o al club al que pertenezcan los miembros del equipo, además de otras consecuencias individuales para los jugadores que haya cometido la infracción”, señala el reglamento.

Lo cierto es que, como sucedió con Martínez Quarta, Conmebol primero deberá hacer oficial el incumplimiento de las normas de antidopaje. Luego comenzará el proceso de sanción provisoria a los futbolistas y la posterior defensa. Si los tiempos son similares a lo ocurrido recientemente en Lanús e Independiente, River deberá esperar al menos tres meses para saber qué sucederá con los futbolistas involucrados.