Luego de que el árbitro Yael Falcón Pérez le salvara la vida al socorrerlo inmediatamente tras el golpe, Isaías Olariaga fue intervenido quirúrgicamente en el Sanatorio Finochietto. La operación fue exitosa, adelantaron los familiares del futbolista de San Miguel desde la puerta del hospital, donde continuará internado.

Más temprano, el Sanatorio brindó un parte médico en el que confirmaba que el jugador se encontraba en terapia intensiva “con fractura del hueso parietal con hundimiento”. Así lo aseguró el doctor Norberto Furfaro, quien llevó tranquilidad en el texto al sostener que el futbolista estaba “lúcido, estable y sin complicaciones”.

A los 12 minutos del primer tiempo del partido correspondiente a la final del reducido de la Primera C, Olariaga y Javier Velázquez, del CADU, chocaron sus cabezas después de ir a disputar un balón en lo alto. Los dos jugadores cayeron de muy mala manera, pero fue el futbolista del elenco local quien se llevó la peor parte.

Con la desesperación que se apoderaba de todos, Falcón, el árbitro del encuentro, reaccionó de inmediato y asistió al futbolista mientras los médicos se arrimaban al jugador. La labor del juez, quien además es guardavidas, y de sus asistentes, fueron muy importantes para que el hecho no terminara en tragedia.

Pero la conducta ejemplar del juez no termino ahí. Una vez finalizado el partido, se dirigió hacia el Hospital Argerich donde Olariaga quedó internado como primera medida. Luego, el futbolista de San Miguel fue traslado al Sanatorio Finochietto para ser intervenido quirúrgicamente.

Una imagen del árbitro a altas horas de la noche, acompañando a la madre del jugador, se volvió viral en las redes sociales. Según Furfaro, el jugador de San Miguel tras la operación permanecerá “monitoreado las 24 horas, con médicos permanentes en la unidad cerrada”.