n año le llevó a la Superliga de primera división ver la luz. En agosto de 2016, la integraban los clubes de la elite y también los de la B Nacional. Ya no. Por entonces, la televisación de los partidos era de Fútbol Para Todos. Ya no. A comienzos de abril, Fox y Turner firmaron con la AFA y la Superliga un contrato de 1000 mil millones de dólares hasta 2022. Las dos señales presentaron la programación de sus dos nuevos canales, que estarán al aire las 24 horas durante los 365 días del año.

Fue un show con tres pantallas gigantes en el que los dos máximos ejecutivos de Fox y de Turner, Carlos Martínez y Whit Richardson, respectivamente, presentaron las novedades de cara a la nueva primera división. También estuvo el presidente de la AFA, Claudio Tapia, el CEO de la Superliga, Mariano Elizondo, y el secretario general del gremio de futbolistas, Sergio Marchi. Más allá de la tecnología puesta al servicio de la presentación y de la música chillout que dominó el ambiente, una palabra predominó: el cambio.

La Superliga se propone terminar con los viejos vicios del fútbol argentino: endeudamiento por las nubes, pagos postergados a los futbolistas y clubes al borde de la quiebra. Para hacerlo necesita previsibilidad. Y eso es, justamente, lo que le proveerá el nuevo contrato de la televisión. El esquema les cierra a todos. “Es un paso importante para el fútbol argentino. Este cambio viene acompañado de una regularización económica para ayudar a que los clubes puedan crecer”, dijo Elizondo. “La Superliga es la renovación que todos queríamos. Se trabajó muchísimo para esto. Fue importante la comisión de medios audiovisuales, que se formó un mes y medio antes de las elecciones. Tuvimos la posibilidad, en conjunto con un grupo de profesionales, de lograr llevar adelante la licitación de los derechos audiovisuales. Y hoy podemos cristalizar aquello que todos queremos”, señaló Claudio Tapia, presidente de la AFA, ante la consulta de LA NACION.

Tapia no habló del futuro de la relación AFA-Superliga, cuyas reglas quedaron estampadas en un convenio de colaboración mutua firmado hace un mes. “Muy pronto la AFA va a estar normalizada. Ustedes saben que hemos hecho cosas realmente importantes. Tenemos una auditoría que ha reflejado los primeros 120 días de gestión”, agregó el dirigente de Barracas Central, que asumió el control de la AFA en marzo. Tapia ensayó una autocrítica: “Por ahí falta un poco más de comunicación para que la gente sepa lo que se ha hecho en estos primeros 120 días, que no ha sido poco”.

La Superliga tiene en su estatuto herramientas que le permitirán controlar la ejecución de los presupuestos de los clubes. Y establece multas y castigos para quienes se desvíen de los parámetros permitidos. Un gasto por encima de las posibilidades impactará hasta en la cancha, con pérdida de puntos incluida. “Es una buena expectativa esta nueva etapa del fútbol. Ojalá todos los clubes se pongan al día. Los clubes deberán cumplir con las deudas con sus jugadores para poder jugar”, contó Sergio Marchi, secretario general del gremio de futbolistas. A partir de esta temporada los clubes tendrán que firmar un libre deuda para poder salir a la cancha. Marchi agregó: “Primero hay que honrar las deudas y luego pensar en reforzar los planteles. Necesitamos un cambio de fondo y no más parches”.