En medio de las tensiones con Uruguay por la posible participación de Paraguay en la organización del mundial de 2030, Mauricio Macri recibió a su par guaraní, Horacio Cartes, y al titular de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), Alejandro Domínguez, para avanzar en la presentación de una candidatura común.

Los presidentes acordaron seguir trabajando para que el titular de la FIFA, Gianni Infantino, comparta el 4 de octubre en Buenos Aires un encuentro con Macri, Cartes y el primer mandatario de Uruguay, Tabaré Vázquez.

Días atrás, cuando se conoció la intención de Macri de sumar a Paraguay a los anfitriones, desde Uruguay no ocultaron su “sorpresa y disgusto”. Fue el secretario general del Deporte oriental, Fernando Cáceres, quien expresó el rechazo uruguayo. El funcionario dijo que se trató de “algo que apareció en la prensa y en las redes sociales” pero aseguró que “Argentina y Uruguay siguen siendo los dos titulares del proceso de campaña”.

Cáceres cuestionó que la postulación paraguaya, confirmada a fines de agosto por Cartés el último día de agosto, no se haya concretado “en los ámbitos que corresponden”.

Macri conoce a Cartés desde que ambos gestionaban Boca Juniors y Libertad de Paraguay y el club argentino adquirió al arquero del equipo paraguayo. “Con el presidente Cartes tengo una muy buena relación. Él me vendió a Bobadilla cuando estaba como presidente de Libertad y yo de Boca”, recordó Macri a horas de asumir la presidencia argentina.

El problema fueron las pobres actuaciones del guardameta paraguayo que a menos de un año de firmar contrato con el xeneize tuvo que salir por la puerta de atrás del club de la ribera.

Del encuentro también participaron el canciller Jorge Faurie; el secretario general de la Presidencia, Fernando de Andreis; el secretario de Deportes, Carlos Mac Allister; el coordinador de comunicación de Deportes, Fernando Marín, y el presidente de la AFA, Claudio Tapia.