La incertidumbre por el equipo que presentará Jorge Sampaoli el jueves en la Bombonera no generan ninguna tranquilidad para los hinchas. Luego de insistir con línea de tres en los dos compromisos previos ante Uruguay y Venezuela, el técnico de Casilda también pensó en la posibilidad de formar con cuatro en el fondo.

Lo llamativo es que en todas las pruebas que realizó, el ex DT del Sevilla siempre mantuvo a Darío Benedetto como referente de área, al igual que a Sergio Romero en el arco y los cuatro hombres del fondo para conformar la última línea: Gabriel Mercado como lateral derecho, Nicolás Otamendi y Javier Mascherano como centrales, y Marcos Acuña como lateral izquierdo improvisado.

Las modificaciones surgieron en la mitad de la cancha, dado que en la primera formación probó con un triple cinco compuesto por Lucas Biglia, Éver Banega y Fernando Gago para explotar la velocidad de los intérpretes por las bandas que fueron Lionel Messi y Ángel Di María.

En la segunda propuesta ingresó Alejandro Gómez en lugar del volante de Boca, para que el Papu se pare como extremo por izquierda, Messi se remueva al centro con libertad y el Fideo pase a la derecha. El doble cinco compuesto entre Banega y Biglia tuvo la intención de darle mayor contención y que sea la primera salida para el tridente que debería abastecer al goleador del Xeneize.

Finalmente, también decidió darle una oportunidad a Enzo Pérez en lugar de Biglia, para que se pare en la mitad de la cancha junto a Gago. Los tres más adelantados terminaron siendo Di María, Messi y Rigoni, para acompañar al Pipa.

La Selección jugará el jueves el encuentro trascendental frente al combinado incaico. La obligación de ganar aparece como una necesidad tan grande como deseada. En caso de no conseguir los tres puntos, Argentina correría el riesgo de observar el próximo Mundial de Rusia a la distancia. Mientras tanto, el entrenados continúa con más dudas que certezas.