Mauricio Macri logró que su par uruguayo Tabaré Vázquez acepte sumar a Paraguay al proyecto para organizar el Mundial 2030, como confirmaron los tres presidentes este miércoles tras un almuerzo con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en Buenos Aires.

Así lo anunciaron Macri y Tabaré junto al presidente de Paraguay, Horacio Cartes -amigo de Macri-, en la tarde de este miércoles en una conferencia de prensa realizada en el Salón Blanco de Casa de Gobierno.

Macri debió aclarar que no había habido cortocircuitos con Tabaré por la inclusión de Paraguay, pese que al proyecto en el que se trabaja desde hace años sólo incluía a Argentina y Uruguay, como reveló en su momento LPO.

El argentino señaló que su par uruguayo “aceptó en menos de 40 segundos” la inclusión de Paraguay, pese a que en el país oriental desde hace días que vienen hablando del enojo del gobierno de Vázquez.

El Mundial no es la única diferencia entre Tabaré y Macri, que se siente mucho más cómodo con su amigo Cartes. El presidente uruguayo frustró en la cumbre del Mercosur de Mendoza la intención de ambos de expulsar a Venezuela.
Según los medios uruguayos, a mediados de septiembre Tabaré se comunicó con Macri para advertirle que Uruguay se bajaría de la postulación conjunta en caso de que no respete el plan acordado en 2006.

No es el único cortocircuito entre Macri y Tabaré. El presidente argentino se siente mucho más cómodo con su par paraguayo y esto se vio en la última cumbre del Mercosur de Mendoza, donde Uruguay abortó la suspensión de Venezuela, que semanas mas tarde tuvo que terminar aceptando ante la escalada de Maduro.

Como sea, Argentina, Uruguay y Paraguay este miércoles presentaron de forma oficial la intención de presentar la candidatura a FIFA para organizar el Mundial 2030 en un año especial que recordará al primer campeonato del mundo celebrado en Montevideo en 1930, en el centenario de su realización. Cartes admitió que “no estamos solos, también hay otros países que van a querer tener la sede en 2030”.

El paraguayo señaló que en la primera semana de noviembre se reunirán para empezar a hablar de la infraestructura que pedirá la FIFA. En ese sentido, remarcó que el estadio utilizado para la final del Mundial debe tener capacidad de 80 mil espectadores.

Macri explicó que en la reunión de hoy no se habló estrictamente de la distribución de las 12 sedes que requiere la FIFA, aunque admitió que se podrían distribuir en 8 para Argentina y 2 para Uruguay y Paraguay, o 6 para Argentina y 3 para el resto.

Infantino no participó de la conferencia de prensa pero sí estuvo reunido en privado con Daniel Angelici, presidente de Boca y operador de Macri y el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia. El “Tano” se sentó en los primeros lugares del Salón Blanco, a un metro de los cancilleres. También estuvo el presidente de Racing, Víctor Blanco. Faltaron Hugo Moyano, presidente de Independiente que está enfrentado a Macri por otras cuestiones y los presidentes de los otros clubes grandes.