Luis Segura dice que está “alejado” del fútbol. Que no va a la cancha, pero que sigue los partidos de Argentinos Juniors, club que presidió durante 14 años, y de la Superliga en general por TV. Vive en zona Norte y sólo se moviliza a la Capital Federal por trabajo. Sin embargo, asegura que sufrió “un impacto muy grande” por el suicidio de Jorge Delhon, ex funcionario de Fútbol Para Todos, luego de que Alejandro Burzaco, ex CEO de Torneos y Competencias, lo mencionara en su declaración en Nueva York en el contexto del juicio del FIFA Gate. Burzaco indicó que le pagó coimas a Dehlon y a Pablo Paladino, ex director del FPT, por 4 millones de dólares entre 2011 y 2014. También mencionó a los directivos de Conmebol Nicolás Leoz, Romer Ozuna, Eduardo Deluca y Eugenio Figueredo. Y de Julio Grondona, ex presidente de la AFA, señaló que le pagó sobornos entre 2005 y 2014, año de su fallecimiento, para que su empresa se quedara con la televisación de los certámenes más importantes.

Luis Segura fue vicepresidente de Julio Grondona y su sucesor hasta 2016, cuando fue relevado por una Comisión Normalizadora impuesta por FIFA y Conmebol. No aparece en el FIFA Gate, aunque resultó procesado en la causa por irregularidades en el programa Fútbol Para Todos que está radicada en el juzgado de María Romilda Servini de Cubría, quien además le trabó un embargo por 50 millones de pesos. Además de Segura, están procesados otros nombres que integraron el cuadro directivo de la AFA, como Rubén Raposo, Miguel Silva, Rafael Savino y Carlos Portell. También ex Jefes de Gabinete, como Aníbal Fernández, Jorge Capitanich, y Gabriel Mariotto, ex coordinador del programa Fútbol para Todos. Tras el huracán Burzaco, Graciela Ocaña, diputada electa por Cambiemos, subrayó que pedirá “la reapertura de la causa” contra Paladino, que fue sobreseído. Y que además exigirá el embargo de bienes de la familia Grondona.

Consultado, Segura remarcó que “nunca tuvimos contacto con Delhon; sí con Paladino, pero más por cuestiones de programación, cambios de horarios de los partidos, etcétera”. “El contrato estaba firmado desde 2009, lo único que se negociaba era una actualización por inflación”, planteó. Respecto de si la declaración de Burzaco puede reimpulsar la causa del FPT, el ex titular de la AFA expresó: “Si me tienen que llamar a declarar, que me llamen las veces que sea necesario, no tengo nada que ocultar. En la AFA hubo una veeduría investigando durante mi gestión”. Y agregó: “Se habla de irregularidades y se investiga el Fútbol para todos… Habrá sido un acuerdo muy bueno en un principio, pero en el último tiempo era muy malo para los clubes. Lo que hoy se cobra por la Superliga es el doble”.

Como hombre de confianza de Grondona y heredero del sillón de Viamonte tras su fallecimiento, las acusaciones sobre “Don Julio” lo colocan, mínimamente, en una posición incómoda. “No sé que tema personal tendrá Burzaco con Julio. A mí me sorprenden sus dichos y no me constan para nada. Yo nunca vi nada raro”, concluyó.

En la declaración de hoy, Burzaco direccionó sus acusaciones a Segura: dijo que el ex presidente de Argentinos, cuando asumió en AFA, le preguntó cuánto le correspondía de los sobornos. “Esa conversación nunca existió. Además, la AFA ya había vendido y cobrado el dinero por las Eliminatorias 2018 y 2022, con lo cual, los derechos tenían dueño”, argumentó.