El Millonario superó 2-0 a Unión de Santa Fe en un partido adelantado de la 12ª fecha. Rafael Santos Borré y Gonzalo Martínez convirtieron los goles del elenco de Marcelo Gallardo, en un encuentro en el que sufrió bastante con la velocidad de la ofensiva de la visita, hasta que logró quebrar el marcador. El duelo estaba pautado para la segunda semana de diciembre, pero se modificó la el día de disputa ya que la Policía Federal no podía brindar un operativo de seguridad acorde al evento, dado que se realizará en esa fecha la Conferencia Ministerial de la Organización Mundial de Comercio en el Hotel Hilton.

Durante el inicio de la primera parte, con la postura que lo llevó a asentarse en la parte alta de la tabla, Unión controló a River. Cerrándose con pericia en su campo, dominando el balón a partir de su recuperación, o saliendo rápido. Pero por impulso el local fue evolucionando en el campo y redondeó, entre los 15 y los 30 minutos, un lapso interesante de vértigo, desde la ubicación de Enzo Pérez y las trepadas de Marcelo Saracchi. Justamente, a espaldas del uruguayo, de profusa ida pero con dificultades para el retroceso, el “Tatengue” halló espacios para lastimar. Hubo acciones de riesgo, pero a ambos conjuntos les faltó final.

En la segunda parte el duelo se hizo más de ida y vuelta. Con las salidas en velocidad, el conjunto que conduce Leonardo Madelón llegó mejor y más profundo: Franco Soldano tuvo tres veces su chance antes de los 10 minutos: en dos oportunidades remató afuera (primero mano a mano, luego de cabeza) y en la restante respondió Enrique Bologna.

En medio de la polémica por el rendimiento de Germán Lux y Augusto Batalla, Bologna sumó puntos con un par de buenas intervenciones, más allá de un rebote largo que dio en la primera etapa. E Ignacio Scocco, una vez más, salió a poner la cara por el equipo. A los 21 minutos, transformó en peligro con una chilena el centro de Pérez y Borré conectó al gol.

Unión fue perdiendo el condimento en sus ataques y, a los 27′, Patricio Loustau sancionó penal de colombiano a colombiano: Andrade intentó trabar el Borré, que pateó el pasto. Sin embargo, el impulso lo llevó a caerse encima de su compatriota. Un error del juez que Gonzalo Martínez canjeó por el 2-0.

El grito del “Pity” representó la conquista 300 en la era Gallardo. Tal vez, sea un buen punto de partida para el resurgimiento del equipo, tras los golpes que sufrió frente a Lanús y Boca. La final de la Copa Argentina ante Atlético Tucumán, el 9 de diciembre en Mendoza, ofrece un interesante estímulo para la reconstrucción.