Pese a hacer bien los deberes y mostrar por momentos un fútbol de buen nivel, Lanús perdió ante Gremio por 1 a 0, en el partido de ida de la final de la Copa Libertadores que se disputó en el “Arena do Gremio” de Porto Alegre. El único gol del encuentro lo marcó el delantero Cícero Santos a los 37 minutos del segundo tiempo, resultado que le permite al equipo “tricolor” arribar a Buenos Aires con una leve ventaja de cara a la revancha.

El partido de vuelta se disputará el próximo miércoles en el estadio “Néstor Díaz Pérez”, sin que valga el gol de visitante, por lo que en caso de que el “Granate” se imponga por un gol de diferencia jugarán tiempo suplementario y de persistir, remates desde el punto del penal.

Lanús entró nervioso en el partido porque Gremio lo acosó durante los primeros 10 minutos, algo que el “Granate” no supo descifrar y por ese motivo es que el equipo tricolor fue más punzante. No obstante, los hombres dirigidos por Jorge Almirón se mostraron aceitados en la marca y luego de ese vendaval inicial -más en el trámite que en las ocasiones de gol- Lanús empezó a emparejar las acciones.

Gremio dependió de lo que podía crear Luan, pero el mediocampista fue neutralizado por Pasquini y entonces Román Martínez se hizo dueño del balón. Sand fue marcado muy de cerca por Kanemann y Lautaro Acosta se abocó demasiado a la tarea defensiva, por lo que Lanús careció de peso ofensivo como para poder acompañar al correntino en la delantera.

Sin embargo, luego de la media hora de juego y de capear el temporal, Lanús se adueñó del balón, manejó los tiempos y hasta tuvo las dos chances más claras en esa mitad. Primero fue con un remate de Román Martínez, tras una buena jugada individual de Silva, que el arquero Marcelo Grohe sacó a un costado y a los 39 el “uno” volvió a lucirse al despejar al córner un tremendo cabezazo de Braghieri.

Movimientos mecanizados, circulación del balón y aprovechamiento de los espacios, fue el repertorio que brindó Lanús ante un Gremio por momentos desconcertados. A los 44 Andrada salió mal con el pie y la pelota le quedó a Arthur, quien no supo definir con el arco desguarnecido.

Casi repitiendo el libreto del inicio, Gremio salió casi con desesperación a buscar el gol que le permita tener la diferencia y en ese objetivo apostó a un juego más de presión y con centros al área. Lanús se vio desconcentrado en los primeros 15 minutos de juego, y a los 9 Andrada apareció en toda su expresión para enviar al córner un zurdazo de Bruno Cortez.

El “granate” se replegó de manera peligrosa en su área y casi dejó librado a la suerte que podía tener el equipo local, donde los laterales como Edílson y Bruno Cortez pasaron casi constantemente al ataque. A los 13 Jairson de cabeza casi convierte, pero el balón se fue desviado, cuando Andrada ya estaba fuera de alcance. Román Martínez no pudo entrar en contacto de manera fluida en el mediocampo, Marcone peleó casi en desventaja con el mediocampo “gaúcho”, y más allá de que la defensa se mostró correcta, Sand pareció un “isleño” en la delantera.

Esa manera de encarar el segundo tiempo le pasó factura al “Granate” y a los 37 un cabezazo en el área le dejó el balón a Cícero Santos que venció la floja resistencia de Andrada. En los minutos finales el público “gaúcho” deliró con la ventaja y el partido estuvo detenido por el humo de las
bengalas, y Lanús no tuvo las respuestas necesarias para alcanzar la igualdad.

El final fue con demasiado nerviosismo, con escenas propias de estas ediciones de Copa Libertadores que el árbitro chileno Bascuñán no supo cortar a tiempo.

Con información de agencia NA.