El Boletín N° 5.416 del Tribunal de Disciplina no deja espacio para las dudas. La resolución sentencia: “Disponer al Club Atlético Newell’s Old Boys de Rosario la deducción de tres (3) puntos de la Tabla Final de Posiciones del Campeonato de Primera División”. La novela por su presentación de la declaración jurada, primero extemporáneamente (hecho que fue subsanado tras dos intimaciones) y luego con inexactitudes que salieron a la luz por el reclamo vía Futbolistas Argentinos Agremiados, terminó con un epílogo histórico y triste: se trata del primer club en sufrir quita de unidades por infracción al reglamento de la Superliga desde la puesta en funcionamiento de la nueva organización de la elite del fútbol argentino.

Poco le duró la alegría a los hinchas de la “Lepra” por el triunfo de su equipo ante River en el Monumental: el Tribunal publicó en el sitio web de la AFA el fallo con el que se venía especulando desde hace alrededor de diez días. La cronología, detallada minuciosamente en el boletín del cuerpo que conduce Fernando Mitjans, es la siguiente. Por medio de un convenio firmado por las autoridades de la AFA, Superliga y Futbolistas Argentinos Agremiados, que permitió el inicio de la actividad en Primera, los 28 clubes de la elite se comprometieron a presentar, antes del 23 de agosto de este año, una declaración jurada, o libre deuda con los respectivos planteles al 30 de junio de 2017, con la consecuente documentación que la constatara. El 23/8 la dirigencia de la “Lepra” no presentó la declaración, pero sí una nota advirtiendo que había regularizado su situación.

El 29 de agosto, Futbolistas Argentinos Agremiados presentó una nota planteando el incumplimiento de Newell’s. Acto seguido partió desde las oficinas de la Superliga una intimación hacia Rosario. El 4 de septiembre llegó la tan mentada declaración jurada. Pero la historia no finalizó allí. Porque posteriormente a esa fecha varios jugadores reclamaron deudas ante Agremiados, entre ellos, Joel Amoroso (que terminó emigrando a Belgrano), Víctor Figueroa y Eugenio Isnaldo. Ante una nueva intimación, Newell’s no respondió con la declaración jurada modificada, sino mediante un correo electrónico enviado desde la cuenta de uno de sus directivos en el que informó que se había puesto al día.

Con el tema en manos del Tribunal, el conjunto rosarino pidió desestimar la denuncia, indicando que un mail funciona como “documento privado”. Pero la sanción terminó cayéndole por otros motivos: la declaración jurada fue “incorrecta o inexacta”. La primera documentación, presentada el 4 de septiembre, no contemplaba deudas sin resolver. Y, posteriormente, tampoco hubo coincidencia entre el monto reclamado por los jugadores y el informado por Newell’s. En consecuencia, al final del certamen, el equipo que conduce Juan Manuel Llop verá cómo se le descuentan tres puntos de su cosecha. Y, por primera vez en mucho tiempo, no dará lo mismo acumular deudas que gestionar con responsabilidad en el fútbol argentino.