La tensión que se vive en la previa de la final de la Copa Sudamericana entre Independiente y Flamengo que se desarrollará mañana en el Estadio Maracaná se cristalizó en las últimas horas en las puertas del hotel Hilton de Barra de Tijuca que hospeda al plantel Rojo.

Las cámaras de los medios argentinos captaron el momento preciso en que los cruces verbales entre fanáticos del club de Avellaneda y el Mengão se transformaron en graves sucesos de violencia.

La torcida del Flamengo se acercó hasta la concentración del rival de turno para intentar amedrentarlo. Allí se encontraba un grupo de hinchas de Independiente que merodeaban la zona a 24 horas del inicio de la final de vuelta.

Unas vallas metálicas sin demasiada seguridad los separaban y el centenar que representaba a los seguidores del Fla decidió romper el cerco. Hubo golpes de puño y utilizaron fuegos artificiales para agredir. Aunque el momento más crítico se vivió cuando los brasileños decidieron agarrar las vallas para arrojárselas a los del Rojo.

Los pocos efectivos de seguridad privada que se encontraban en el lugar debieron intervenir ante la ausencia de agentes de la fuerza pública.

Cabe destacar que en la previa de estos incidentes, el Flamengo espió el entrenamiento que Independiente llevó a cabo en el predio del Botafogo con un drone.