En un choque con pasajes electrizantes por los octavos de final del Mundial, Croacia derrotó 3 a 2 a Dinamarca en los penales, luego de que el partido terminara igualado 1 a 1, y obtuvo el boleto a los cuartos de final, donde se medirá con el local, Rusia, que dio un batacazo al eliminar a España en el otro encuentro disputado este domingo.

El partido se jugó en la ciudad de Nizhni Novgorod y tuvo como protagonistas a Croacia, quien lideró el grupo D, por sobre Argentina, Nigeria e Islandia, contra Dinamarca, segundo del grupo C por debajo de Francia, y arriba de Perú y Australia.

Apenas comenzado el encuentro, los daneses golpearon: la defensa croata fue un mar de equivocaciones y Mathías Jorgensen aprovechó para filtrar un balón entre los centrales y el arquero Danijel Subasic, anotando la apertura del marcador al minuto de juego, en el gol más rápido de Rusia 2018.

Pero los balcánicos reaccionaron con prisa y tres minutos después, la que se durmió fue la defensa danesa : en soledad y de media vuelta, Mario Mandzukic anotó el empate en un arranque de partido vibrante que parecía anticipar un torbellino de goles.

Pero el juego se fue diluyendo y el segundo tiempo fue para el olvido, más allá de algún tiro desde lejos de Rakitic en Croacia y triangulaciones sin profundidad en los daneses dejaron el choque en la nada. Ni los dirigidos por Zlatko Dalic ni los hombres del noruego ge Hareide mostraron la intensidad necesaria para pasar a la ronda de cuartos de final en Rusia.

Con el marcador en paridad, el partido fue al tiempo suplementario donde, a falta de cinco minutos para el final, el gran arquero danés, Kasper Schmeichel, le contuvo un tiro desde los 12 pasos a Luka Modric, condenando la suerte de ambos conjuntos a los penales, donde los croatas se agrandaron bajo la figura de su portero, Danijel Subasic, que contuvo tres tiros facilitando la clasificación del equipo balcánico.