Juan Martín Del Potro agita su brazo derecho y aprieta por última vez el puño. La raqueta ya pasó hacia su zurda, el partido incómodo y trabajado ante el francés Gilles Simon ya es historia. Y ahora el que buscará escribir otra página en su propia historia es el tandilense, que llegó a los cuartos de final de Wimbledon y este miércoles enfrentará al número uno del mundo, Rafael Nadal. Si le gana, saltará al podio de la ATP por primera vez en su carrera y será el número tres del mundo.

“Me hubiera gustado tener un día libre, pero jugar contra Nadal siempre es algo lindo”, afirmó Del Potro. Sin descanso, pero contento.

“Estoy ansioso, me ilusiona volver a enfrentar a Rafa. Es un partido súper difícil para mí, pero vengo teniendo una regularidad importante. Espero mantenerla. El cansancio es normal pero jugar los cuartos de final acá hace que todo eso quede de lado”, agregó.

El choque ante Nadal será este miércoles en el segundo turno (cerca del mediodía argentino) del court principal, a continuación de otro encuentro que promete entre Novak Djokovic y Kei Nishikori, que arrancarán a las 9.

Semejantes cruces obligaron a trasladar a la Cancha 1 el partido entre Roger Federer y el sudafricano Kevin Anderson, con la curiosidad de que el suizo no jugará en el court principal por primera vez desde 2015. El otro partido de cuartos, en segundo turno de la Cancha 1, será entre el canadiense Milos Raonic y el estadounidense John Isner.

Para acceder a los cuartos de final Delpo tuvo que jugar dos días. Fueron 4 horas y 30 minutos que arrancaron el lunes y, por falta de luz, continuaron el martes para redondear el 7-6 (7/1), 7-6 (7/5), 5-7 y 7-6 (7/5) frente a Simon, número 53 del ranking ATP.

“Trato de pensar que cuando no juego como quiero es por mérito del rival, porque me pone incómodo. Simon me hacía correr y prácticamente los puntos dependían de mí. Pero siempre pensé que en los momentos clave él podía cometer errores que no cometía durante el partido. Y ahí pude hacer la diferencia y ganar”, explicó Delpo.

El choque de cuartos ante Nadal representará para el argentino el regreso a instancias decisivas de Wimbledon desde 2013, cuando perdió contra el serbio Novak Djokovic en una épica semifinal.

Frente al número uno del mundo arrastra un balance negativo de 10 derrotas y 5 victorias.

“No sé cómo puedo ganarle -se sinceró Delpo-. Le he ganado antes pero nunca en pasto. Será una buena prueba para mí. Necesito todos los golpes a un buen nivel”.