Los croatas se pusieron en ventaja a los 10 minutos del primer tiempo por intermedio de Anas Sharbini, pero Argentina dio vuelta el marcador en el segundo período con tantos de Sergio Agüero a los tres y Lionel Messi, de tiro penal, a los 14.

La idea renovadora de Gerardo Martino lejos estuvo de plasmarse durante el primer tiempo, cuando el juvenil y entusiasta conjunto croata achicó espacios en base a movilidad y desafió a Argentina en la mitad de la cancha, donde la idea de colocar tres volantes no ofensivos y a Lionel Messi y Angel Di María como extremos le quitó posibilidades de generación de juego.

A partir de esas autolimitaciones, el equipo ‘albiceleste’ pasó entonces a dividir la pelota y a no ser por algunos arrestos individuales de Lionel Messi, el arco de Lovre Kalinic siempre le quedó muy lejos.

La “profundización del proyecto” tuvo entonces grietas que fueron desde lo global a lo individual, ya que no en vano la defensa contó con tres hombres que debutaron como titulares, tales los casos de Santiago Vergini, Federico Fazio y Cristian Ansaldi. Demasiado para que la señal de ajuste fuera nítida.

Y la mención inversa de las flaquezas observadas por Argentina en ese período inicial no es antojadiza, sino que por peso específico de nombres, este equipo se arma naturalmente de adelante hacia atrás.

Pese a ello, sin embargo, sorprendió el prematuro gol de Anas Sharbini a los 10 minutos, ya que lo convirtió entrando justamente por el sector derecho de la defensa argentina, donde habita el más experimentado de la zaga, Pablo Zabaleta.

Así, con un funcionamiento desaceitado, pese a la mayor envergadura jerárquica, el equipo argentino no pudo resquebrajar el planteo de Croacia, que en base a despliegue y presión alta, le dio de tomar de su propia medicina al conjunto de Martino.

Pero el peso específico de los mejores a la larga prevalece, y en este caso tampoco hubo una excepción, ya que aún con variantes posicionales y de habituales titulares, Argentina era naturalmente más, y lo puso de manifiesto en el segundo tiempo, aún sin jugar bien.

Bastó que a los tres minutos Ansaldi se animara a pegarle de afuera para que la efectividad defensiva croata se derrumbara, bien que la pelota se clavó en el ángulo izquierdo tras rebotar en Agüero.

Acto seguido el “Kun” fue derribado en el área croata y la consecuente falta penal la transformó en el segundo tanto Messi.

Fue lo último del goleador de la Premier League en el partido, ya que le dejó paso al tan ansiado retorno de Tevez, algo que por el clamor popular que generó en los hinchas de su ex club, West Ham, cuando salió al campo y apenas se sacó al buzo para ingresar, pareció ser la única razón por la que la gente local pobló las graderías de su estadio en regular proporción.

A partir de entonces lo que todos palpitaron fuera del campo fue el momento en que el “Apache” tuviera la oportunidad de anotarse en la red, para coronar una jornada más emotiva y significativa por su regreso, que por lo que el partido en sí le podía aportar a la selección.

Lo más importante de esta gira por tierras inglesas está por venir, ya que el próximo martes en Manchester, más allá del enfrentamiento Messi-Cristiano Ronaldo, habrán un rival de más calidad del otro lado.

Para el final quedaron los abucheos del público local para la salida de Di María, ahora hombre del Manchester United, y su reemplazante Erik Lamela, en Tottenham Hotspur. Una muestra de la temperatura que tuvo el termómetro de este partido.

fuente Telam