Para que me conozcan les cuento que soy peronista de Perón, no de los Seudo Peronistas de hoy que lo único que hacen es llenarse de palabras que ni analizan ni entienden olvidándose de los preceptos que el general embanderaba, en donde se han olvidado de sus palabras y sus luchas, ya recuerdo a Perón diciendo “No existe para el Peronismo más que una sola clase de hombre: el que trabaja” y su lucha por la clase trabajadora fue consecuencia de sus ideales, por ellos los trabajadores fueron quienes lo respaldaron en cada paso de la historia.

Hoy el Peronismo se ha olvidado de la clase trabajadora y lo vemos cada día en los más de doscientos paros de distintos sectores de este año, donde los trabajadores deben gritar para que un gobierno los escuche, donde hemos llegado a un punto donde todos los gremios, que no coinciden en nada, hoy coinciden en la lucha por un salario digno.

Ya decía John William Cook “El peronismo es más que un partido. No lo disuelven por decreto ni lo amansan por intimidación. No llamamos a ninguna aventura desesperada. Llamamos a la lucha, que comienza por esclarecer las conciencias, proclama las verdades y hablar por los que callan cuando debería orientar a la masa”.

En mi posición debo reconocer que se ha crecido y se ha hecho mucho. Hoy mucha gente puede acceder a un terreno para construir su hogar o a una garrafa social o la acertada decisión del gobernador de aunque sea cumplir con el pago de los sueldos.

También desde esta columna vamos a hablar del rol del ciudadano en donde caminando por nuestra provincia pude ver que tampoco los ciudadanos colaboramos, he visto personas recién pasando el camión recolector sacar la basura, o ver jóvenes escribiendo las paredes o ver gente reclamando a los gobiernos sin que hayamos aportado nada.

Bueno los voy dejando para no cansarlos, pero no sin antes decirles que no esperen de mi solo críticas también me será grato reconocer que desde la política han hecho cosas buenas, ya que creo que debemos aprender a aplaudir las cosas buenas y rechazar las malas.

El Trotamundos.