El Gobierno de la Provincia y la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES), avanzan en la elaboración de un proyecto por el cual el Estado jujeño realizará los aportes necesarios para mejorar el haber jubilatorio de los agentes en condiciones de acceder a dicho beneficio.

Así lo hizo saber el ministro de Hacienda y Finanzas, Carlos Sadir, quien además destacó que esta operatoria representaría la posibilidad de “descargar el Estado de una significativa cantidad de agentes”. “Al mismo tiempo habrá que extremar esfuerzos para que el Estado no incorpore personal masivamente y así evitar una limitante sensible a la disponibilidad de recursos”, reflexionó.

La planta de personal registra a la fecha 85 mil empleados públicos aproximadamente, en consecuencia el 80 por ciento del presupuesto de la provincia es destinado a la masa salarial. Tras indicar que se trabaja en el diseño de un programa que permita a la Provincia cerrar un acuerdo con ANSES para darle a la gente la oportunidad de jubilarse con un “importante porcentaje”, el funcionario resaltó que el Estado asumiría el compromiso de aportar parte de lo que en los últimos años el trabajador no contribuyó, producto de la particular forma de liquidación de sueldos que imperó en los últimos años, con conceptos grises y negros.

Advirtió que el Estado “creció en cantidad de agentes, respecto de la actividad privada” y puntualizó que corregir este cuadro “no es sólo responsabilidad de quienes gobiernan, es un desafío que alcanza a todos los jujeños y esto incluye a los mismos trabajadores estatales”.

El Jefe de Hacienda destacó que la legislación vigente establece un mecanismo para descomprimir la planta de personal, que es la jubilación. “Sin embargo, el problema que hoy afrontamos es que el estatal no está dispuesto a jubilarse en la medida que el beneficio no resulte suficiente para vivir”, remarcó y recordó que “una vez jubilada, la persona pasa a percibir entre un 40 y 50 por ciento de lo que cobraba por mes en actividad”.

Amplió su análisis, expresando que “pretender que acepten estas condiciones es inhumano, puesto que a partir de una determinada edad, 65 o 70 años, los ingresos son destinados a cubrir necesidades básicas, especialmente en el campo de la salud”. “La gente tiene que jubilarse con un haber suficiente, aunque lógicamente no será la totalidad que percibía en carácter de activo”, finalizó.