Financiamiento para fundaciones jujeñas

Tres proyectos jujeños fueron seleccionados en la convocatoria anual de SEDRONAR en el marco del Programa de prevención de adicciones para organizaciones de la sociedad civil y con el aval del Ministerio de Salud de la provincia. Los proyectos ganadores fueron “Curso de capacitación: Líderes comunitarios en prevención del consumo problemático de sustancias psicoactivas” y “Prevención del consumo problemático de sustancias psicoactivas en el ámbito laboral” elaborados por la fundación Madres de la esperanza de Libertador Gral. San Martín y “Huellas de colores” perteneciente a la Fundación Luz, de la ciudad de San Pedro.

Estas instituciones vienen trabajando desde hace tiempo en la temática con centros de día y abordaje integral de adicciones. Los tres proyectos son de prevención indicada, lo que significa que tienen bien definida la población con la que van a trabajar tratando de acercar aquellas personas que están en altas problemáticas de consumo a la posibilidad de realizar un tratamiento y de incluirse socialmente. El financiamiento para cada uno de los proyectos es de 100 mil pesos.

A través del trabajo coordinado con los municipios y el acompañamiento a organizaciones de la sociedad civil, el Ministerio de Salud desarrolla estrategias de prevención y asistencia para que las personas con consumo problemático de sustancia vivencien sus tratamientos de manera ambulatoria e inclusiva.

El nuevo paradigma, propuesto a partir de la Ley de Salud Mental, plantea a la salud como un proceso de construcción que no puede ser impuesto y que deberá ser respetuoso de los derechos humanos. El trabajo coordinado y descentralizado que se está realizando desde la Secretaría de Salud Mental tiende a que, en el marco de la nueva normativa, las personas puedan gozar plenamente del derecho a trabajar, estudiar y vivir incluidas en la comunidad mientras transitan su recuperación.

Agustín Yécora, Director de Adicciones, explicó que la estrategia de la territorialidad implica que todas las instituciones gubernamentales y no gubernamentales que participan en una comunidad tienen que comprometerse con el problema. “El desafío de la ley es incluir a la salud mental en la salud en general como un concepto de salud pública ampliado e incluir el tema de las adicciones y de los consumos en ésta. Toda estrategia de prevención a través de los municipios, de la educación, del deporte, del arte y del trabajo son estrategias que son tratamientos en sí mismos. Permiten realmente incluir a la persona y reducen la necesidad de internaciones y también la tasa de recaídas porque mejoran la calidad de vida”, afirmó el especialista.

En el contexto actual, los tratamientos deben ser prioritariamente voluntarios y la internación es considerada como el último recurso asistencial cuando han fracasado todos los anteriores. Yécora sostuvo que “es un paso más dentro de una estrategia terapéutica pero por sí sola no resuelve nada. Cuando la persona se encuentra en una situación de riesgo cierto e inminente, no potencial, la ley prevé la posibilidad de internar de manera involuntaria. Pero dice que se debe internar en los hospitales generales no así en hospitales monovalentes porque también han demostrado que no resuelven el problema y que en general, sobre todo el problema de los consumos, son complicaciones clínicas porque van asociados de muchas otras patologías”.

En relación a lo anterior, el funcionario ejemplificó que la asociación entre consumo de pasta base, HIV y tuberculosis es alta y también la asociación de alcoholismo con complicaciones hepáticas. “Entonces la persona en caso de necesitar una internación debe ingresar primero por un hospital general donde la intervención es mucho más integral desde un proceso de construcción de la salud. En un hospital monovalente estas cuestiones no se podrían resolver, por eso la ley viene a cambiar un paradigma, a romper con esta cuestión”.

“Es muy importante el trabajo de las organizaciones de la sociedad civil porque vienen a complementar el trabajo que se hace desde el Estado y esto permite garantizar la accesibilidad y la continuidad de cuidado. Estas fundaciones conocen bien el terreno y muchas veces las acciones que realizan son voluntarias y ad honorem y el financiamiento permite ampliar la red de prestaciones en dos ciudades donde la problemática es importante”, finalizó el psiquiatra.