La profesora británica Andria Zafirakou, elegida la Mejor Maestra del Mundo por la Fundación Varkey, asistió en Infinito por Descubrir al cierre de la segunda cohorte 2018 de la capacitación en Liderazgo e Innovación Educativa, que se instrumenta con el Ministerio de Educación de la Provincia.

Zafirakou desempeña el magisterio en una escuela secundaria situada en una zona carenciada de Londres con alumnos en situación de riesgo social, y fue elegida la Mejor Maestra del Mundo 2018 por 40 mil docentes de 173 países. Su visita a Jujuy fue para conocer la experiencia de formación en liderazgo e innovación que se lleva a cabo en la Provincia en una acción con el Ministerio de Educación de la Nación y la Fundación Varkey.

La maestra fue recibida por la ministra Isolda Calsina y miembros del equipo del Ministerio de Educación, ante 120 docentes que finalizaron la capacitación de seis semanas en la segunda cohorte de 2018.

Calsina destacó que la experiencia que se desarrolla en Jujuy con la Fundación Varkey se presentó en Harvard como caso de éxito y dijo que en la Provincia ya se llegó a mil docentes capacitados en Innovación y Liderazgo.

En el encuentro, se declaró abierta la convocatoria internacional para elegir al Mejor Maestro del Mundo 2019. El referente de Varkey Argentina, Agustín Porres, anunció que los docentes pueden participar contando su historia o nominando a otra persona que consideren inspiradora, a través de la web de la fundación: www.globalteacherprize.org/es

Dialogando con los asistentes, la profesora Zafirakou celebró que se trabaje en formar a los directores en liderazgo e instó a los educadores a “continuar perseverando” y a ser resilientes, “aprender de los fracasos y poder superarlo”.
También subrayó el papel de las artes en el trabajo del aula porque ayudan a mantener la salud mental de los alumnos y constituyen herramientas para desarrollar habilidades en la comunicación que les servirán en el futuro a fin de insertarse en el mundo laboral.
Por otro lado explicó que los profesores pueden valerse de las redes sociales para llegar con sus propuestas a los estudiantes y también convertirse en “alumnos” de ellos, con lo cual contribuir a construir una relación de respeto mutuo.

Sobre las evaluaciones estandarizadas, en tanto, dijo que son “un dolor de cabeza” en su país; sin embargo, “como docente quiero saber que estoy haciendo lo mejor por ese alumno y que estoy enseñando de la forma adecuada”.