El Ministro de Gobierno y Justicia, Alberto Matuk, confirmó que a las 30 camionetas entregadas hoy a la Policía de la Provincia, en breve se sumarán otros 40 vehículos que eficientizarán la misión de la fuerza de seguridad en materia de prevención del delito. Destacó que, a tal efecto, resulta prioritaria la profundización de las gestiones conjuntas entre Gobierno de la Provincia, municipios, Policía y comunidad, entendiendo que “todos somos responsables de la seguridad”.

En cuanto a la entrega de camionetas 0 Km, el funcionario indicó que este logro constituye una “satisfacción doble” y puntualizó que “fines de septiembre llegan 40 vehículos más para la Policía de Jujuy” para que pueda realizar con mayor “confianza y comodidad” esta lucha en contra de la delincuencia. Por esta razón, es necesario que tanto el “Gobierno, como los municipios, la Policía y el pueblo de Jujuy” trabajen conjuntamente por la seguridad.

Asimismo, el funcionario destacó que la posibilidad de contar hoy con estos móviles 0 Km demuestra un importante “gesto voluntario y político de nuestra Presidenta Cristina Fernández de Kirchner porque ella ha permitido, a partir de una iniciativa del Consejo de Seguridad Interior, la compra de una cantidad de rodados” que fueron destinados a las provincias del interior, demostrando de esta manera“el verdadero federalismo”.

En segundo lugar, aseguró que esto forma parte también de las obras y acciones que viene llevando adelante el Gobierno Provincial, ya que corresponde a “la voluntad política de nuestro Gobernador Eduardo Fellner de brindarle a los ciudadanos y habitantes de cada uno de los habitantes de cada localidad de nuestra provincia una mejor calidad de vida”, reafirmando de esta manera su “conducción” para que Jujuy siga creciendo y fortaleciéndose. Con la conducción de Fellner “Jujuy va a ser siempre un Jujuy mejor”, subrayó Matuk.

Finalmente, agradeció al personal policial “por su compromiso, convicción y contracción al trabajo” realizado cotidianamente por la seguridad del pueblo Jujeño. Lo que obliga al Estado a “brindarles las mejores herramientas para que puedan cumplir con su difícil función de la mejor manera, con mayor confianza y mejor seguridad”.