El jefe del bloque de diputados del Frente para la Victoria, Héctor Recalde, fracasó en su intento de mantener unida a la bancada y mañana un sector del peronismo concretará la ruptura.

Recalde había convocado para mañana a una reunión de todo el bloque para evitar la fractura, pero los díscolos ya habían avisado que no participarían. Hoy, el salteño Javier David confirmó que harán una reunión paralela, en el Sindicato de Taxistas de la Ciudad de Buenos Aires, para hacer oficial la ruptura.

Al mismo tiempo, enviarán a la presidencia de la Cámara de Diputados la carta formal anunciando la creación de un nuevo bloque, que tendrá como jefe al bonaerense Oscar Romero. El dirigente de Smata había confirmado ayer a este medio que “la decisión de armar un bloque justicialista y del movimiento obrero está tomada y se va a dar esta semana”.

Romero, que es muy cercano a Diego Bossio, tendrá un bloque con representantes de Jujuy, Salta, Tierra del Fuego, Corrientes, Santa Fe, San Juan, Chaco y La Rioja. Entre las caras más visibles estarán el propio Bossio, José Luis Gioja, Luis Beder Herrera y los representantes que responden a Juan Manuel Urtubey.

Si bien se estimaba que en un principio el nuevo bloque podría contar con alrededor de diez legisladores, en las últimas horas creció la adhesión y se hablaba de que podría sumar unos veinte diputados, en línea con la estimación que ya se venía haciendo desde hace algunas semanas. Esto sucede pese a que en las últimas horas el kirchnerismo intensificó las presiones sobre los legisladores que amenazaban con irse, algunos de los cuales todavía sufren los síntomas de las épocas del látigo de Cristina.

Según explicaron a LPO, la movida de los diputados -alimentada por el macrista Emilio Monzó- tiene como objetivo trabajar desde un peronismo más racional pero con un rol opositor y tratando de sentar las bases para un proyecto superador a Macri. Los díscolos creen que el peronismo tiene que hacer una profunda autocrítica por la derrota electoral.

En definitiva, la ruptura es un mensaje evidente de que no aceptan la conducción de La Cámpora, que creen entorpece la reconstrucción del peronismo y las negociaciones de los gobernadores con la Casa Rosada. Tampoco aceptan la conducción de Recalde: “Es un empleado de La Cámpora”, aseguran

Según comunicó el salteño David, el nuevo bloque estará “más orientado a los intereses de las provincias que a la mecánica nacional”. “Vamos a conformar un bloque propio para llevar adelante la idea de lo que hay que hacer en esta Argentina y el Congreso en los próximos períodos, fuera de los extremos planteados en los últimos años”, agregó el diputado.

David opinó que el gobierno nacional tomó decisiones importantes en los primeros 50 días, por lo tanto “la discusión no puede pasar por un despacho o por revisar qué pasó en el gobierno de Cristina Kirchner, sino analizar cuáles son las medidas positivas para la Argentina, ver las cuestiones de fondo como la coparticipación, el federalismo, o los jubilados”.

Lo más grave para el kirchnerismo es que la ruptura (sea con 10 o 20 diputados) alcanzará para que el bloque FPV-PJ pierda el rótulo de primera minoría, puesto que dejaría de tener 95 escaños y quedaría por debajo de los 90 del interbloque Cambiemos. El macrismo podrá así tener mayor poder de fuego en el reparto de las comisiones permanentes y las bicamerales.

Fuente: La Politica Online