El socialismo ya trabaja para presentar al Frente que gobierna Santa Fe como el único espacio progresista para contener a los radicales reacios al PRO y recuperar la representación en el Congreso Nacional.

“El único proyecto progresista de centro izquierda en Argentina es el del Frente Progresista”, señaló el diputado provincial Eduardo Di Pollina en diálogo con LPO.

Luego de los cortocircuitos internos del Frente producto del acuerdo a nivel nacional que selló el radicalismo con el PRO, el partido centenario ya comenzó a esbozar las líneas de trabajo de cara al 2017.

Con la mira puesta en recuperar la representación legislativa en el Congreso Nacional, donde en la última elección pudo colar un solo diputado – el radical Hugo Marcucci- el Socialismo apela a su identidad frentista y progresista para revertir el peor resultado de los últimos tiempos que también lo llevó a perder la banca en el Senado que ostentó Rubén Giustiniani desde el 2003.

“Ahora hay dos proyectos diferentes, el del PRO de derecha, y el nuestro, una propuesta de centro izquierda. El radicalismo deberá resolver orgánicamente qué camino elige”, apuró el diputado Di Pollina.

Ahora hay dos proyectos: El del PRO de derecha, y el nuestro, una propuesta de centro izquierda. El radicalismo deberá resolver orgánicamente qué camino elige, apuró el diputado Di Pollina.
Con el correr de los días y los análisis en frío luego de un extenuante año electoral que en Santa Fe insumió todo el 2015, el panorama se presenta con mayor expectativas y se disipan los temores por el fracaso y estallido del Frente Progresista, evalúan en el Socialismo.

Al contrario, con el el Frente para la Victoria disputando el PJ y Lilita Carrió encolumnada en Cambiemos junto a la UCR, el PS buscará proyectar un espacio más cómodo con un discurso progresista que, evalúan, contarán con campo orégano para recuperar las bancas perdidas.

“El Kirchnerismo demostró que no es de centro izquierda como quisieron vender y el PJ comienza a transitar hacia una posición más conservadora, en ese escenario es tiempo de ratificar nuestras propuestas y hacer alianzas con las fuerzas progresistas” sostuvo Di Pollina.

El argumento también es compartido por el presidente del bloque socialista del Concejo Municipal de Rosario, Horacio Ghirardi, quien sostuvo para LPO que “somos la única fuerza progresista en la provincia”, en sutil apelación al radicalismo.

La tensión con el radicalismo

En el asado que invitó el gobernador Miguel Lifschitz donde asistieron los principales dirigentes de la UCR y del socialismo para calmar las aguas, el ex Ministro de Gobierno de Bonfatti, Rubén Galassi, dejó en claro la posición de su partido: “no vamos a hacer ningún acuerdo con el PRO”.

Marcada la cancha hacia adentro del Frente, el partido de la flor, que también deberá elegir autoridades partidarias este año, apuntará a reforzar los acuerdos con el GEN, Libres del Sur y los radicales díscolos que miran con desconfianza la pertenencia a Cambiemos.

Claro que el panorama sería aún más próspero si no hay una buena gestión de Macri, sostienen desde el socialismo.

Por el momento, tanto a nivel provincial como en Rosario, los gabinetes de Lifschitz y Mónica Fein, respectivamente, han abierto la jugada a los socios del Frente Progresista luego del ajustado margen con que lograron retener los dos ejecutivos.

“Es una apertura histórica”, consideró la concejal rosarina Verónica Irizar en relación a la cantidad de ministros y secretarios que fueron elegidos para las nuevas gestiones y que no pertenecen al núcleo orgánico del socialismo.

A su vez, en el PS estarían dispuestos a llevar adelante un proceso de institucionalización del Frente Progresista, una demanda histórica de la UCR y los partidos menores que se sintieron excluidos de las principales decisiones de gobierno durante los 20 años que llevan en la intendencia de Rosario y desde el 2007 que asumieron en la provincia.

La “institucionalización” permitiría un mayor protagonismo de todas las fuerzas que componen el Frente en la toma de definiciones y también garantizar la alternancia en los cargos ejecutivos.

“Nosotros damos prioridad a nuestra coherencia ideológica aunque tengamos que pagar caro las consecuencias electorales. Por eso no quisimos pegar nuestra boleta a ninguna opción nacional aunque ello implicó haber perdido el senador y poder colar un sólo diputado” afirmó Di Pollina.

En rigor, el Frente Progresista santafesino quedó representado sólo con cuatro bancas, de las cuales, dos de ellas la ocupan los radicales del sector Universidad con Mario Barletta y Hugo Marcucci alineados a Cambiemos.

Los dos socialistas santafesinos que tienen cargos hasta el 2017 son, el actual presidente del partido, Hermes Binner y su aliada histórica, Alicia Ciciliani, quienes deberán enfrentar una dura disputa interna en el Congreso que renovará autoridades este año y que se sabe, no redunda la amabilidad.

Fuente: La Politica Online