El conflicto con los transportadores de caudales del Banco Central, provocado por la medida de Federico Sturzenegger que reduce el el envío de correspondencia, complicó la negociación de Mauricio Macri con los gremios fuertes de la CGT, convocados para mañana en la Casa Rosada.

Esta mañana, Pablo Moyano, adjunto del sindicato de camioneros, informó que el jefe de su gremio no asistiría a la reunión aunque poco después su padre lo desmintió.

“Hugo Moyano no va a concurrir mañana a la reunión con el presidente de la Nación cuando tiene posibilidad de que haya despidos en Camioneros. No tiene sentido. Es de sentido común no asistir”, informó Pablo y anticipó paros sorpresivos en el transporte de “caudales”.

Pero poco después el líder de la CGT confirmó al diario Clarín que no tiene pensado dejar su silla vacía, aunque respaldó la pelea de su gremio. “Está completamente fuera de lugar en el momento que estamos viviendo”, sostuvo.

Su decisión no atenúa la tensión con Macri, quien sólo puede imponer el techo a las paritarias con un gesto contundente de parte de las centrales sindicales y acaso por eso descartó sumar a la invitación a las dos CTA que ya dejaron en claro que no están dispuestas a negociar por menos del 30 por ciento.

En ese contexto, cualquier intento del Gobierno necesita sí o sí el aval de Moyano, que a pesar de la dispersión sindical sigue siendo la figura de mayor peso.

El camionero ya había avisado que no aceptaría límites en las paritarias, pero abrió la puerta a negociar el 25 por ciento si es que efectivamente ese será el número de la inflación de 2016. Eso a pesar de que la poderosa CATT, que reúne a los gremios del transporte y donde Moyano tiene fuerte influencia, insiste en que no aceptará aumentos menores al 30 por ciento.

Pero el conflicto de los camioneros con el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, le complicó los planes a Macri y ahora la reunión con las centrales quedaría reducida a los sectores de Luis Barrionuevo y Antonio Caló, con lo que se debilita cualquier posible acuerdo.

El banquero había anunciado en las últimas horas una pequeña marcha atrás con la resolución que permitía a los bancos dejar de enviar resúmenes en papel para hacerlo en forma electrónica, lo que según Camioneros pone en peligro cuatro mil empleos.

Ayer, Sturzenegger anunció que se pospone la puesta en marcha de esa resolución y que la eliminación de los resúmenes será paulatina, en un intento desesperado por cerrar el conflicto con el gremio, luego de que la semana pasada Pablo Moyano copara la sede del BCRA y adelantara que hoy podría paralizar el servicio de caudales, con lo que cortaría el flujo de dinero bancario.

Pero el anuncio de Sturzenegger no conformó a los Moyano y este mediodía Pablo anunció que un plenario del sindicato decidió “rechazar la medida del Banco Central de hacerlo en forma paulatina”, al considerar que eso “quiere decir que van a echar trabajadores en forma paulatina”.

Pablo Moyano informó también que el gremio exige que suspendan por un año la resolución del BCRA y anunció “paros sorpresivos de la rama de (transporte de) Caudales pueden empezar esta noche, mañana, el viernes o el lunes”.

“Mientras este señor Sturzenegger no dé marcha atrás con esta resolución que implica el despido de 4.000 trabajadores en los próximos días, vamos a seguir con el estado de asamblea permanente y paros sorpresivos”, concluyó Moyano.

Fuente: La Politica Online