Miguel Pichetto reunió por primera vez al bloque de senadores PJ-FpV y no pudo evitar ser cuestionado por el grupo kirchnerista, que son poco más de una decena de los 40 miembros y por ahora no piensan en romper.

Para evitarla, el rionegrino no cuestionó ninguna de las objeciones recibidas y prometió consultar cada tema con la totalidad del bloque.

El encuentro fue bien temprano y el primero en cruzarlo fue el sanjuanino Ruperto Godoy, uno de los promotores del comunicado que cuestionó a Pichetto por avalar los 2035 despidos de Gabriela Michetti.

Godoy ratificó esa postura, le exigió al jefe de bloque preguntar antes de tomar cualquier decisión e hizo un lapidario balance de estos dos meses de gestión de Macri, para dejar claro que no tendrá contemplaciones.

Pichetto, quien había respondido a aquella rebelión con un “Acá mando yo”, asintió al reclamo y prometió no volver a mandarse solo. Habrá que ver si lo hace.

El sub grupo kirchnerista almorzó tras la reunión de bloque y coincidió en seguir sentando postura pero sin romper el bloque, porque creen que de ese modo sólo ayudarían Mauricio Macri

Lo dejaron claro en un duro comunicado las riojanas Hilda Aguirre de Soria y Teresa Luna. “No confundimos conciliación con genuflexión, tampoco consenso con pensamiento único, ni liderazgo con manipulación”, señalaron.

“El peronismo dividido, sólo le hará el juego a la restauración conservadora en marcha. Ser funcional a la aplicación de políticas antipopulares en nombre del difuso concepto de la “gobernabilidad”, sólo traerá penurias al pueblo y más riqueza a los sectores privilegiados”, completaron las riojanas, en claro desafío a los gobernadores peronistas que están dispuestos a cerrar la paz con Macri a cambio de fondos frescos.

Al almuerzo fueron las camporistas Anabel Fernández Sagasti (Mendoza), Virginia García (Santa Cruz, cuñada de Máximo), María de los Ángeles Sacrum (Santa Fe) y Ana Almirón (Corrientes) y la catamarqueña Inés Blas, entre otros.

Otros que anotan en este bando santacruceña María Ester Labado, el fueguino Julio Catalán Magni, los chaqueños María Pilatti Vergara y Eduardo Aguilar, la entrerriana Sigrid Kanuth, el puntano Daniel Pérsico y algunos confían en Liliana Fellner, pese a la pertenencia de su hermano al peronismo ortodoxo.

La primera prueba de unidad del bloque será en el tratamiento de los pliegos de Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti, que ingresaron en la sesión de hoy.

Los gobernadores quieren canjearlos por la reactivación de las obras públicas, paralizadas desde la elección presidencial. Es un tema grave: en el norte cada provincia contabiliza no menos de 5000 empleados de la construcción sin empleo.

Pero los kirchneristas no olvidan que Rosenkrantz fue abogado del Grupo Clarín, como tampoco que ambos aceptaron asumir por decreto en diciembre. Se esperan impugnaciones por este último punto.

Además, a este grupo no le cierra la idea de habilitar la negociación de los fondos buitres (que requiere eliminar la ley cerrojo y la de pago soberano) a cambio de habilitar deudas de las provincias.

Pero los gobernadores, que dominan a los cerca de 30 senadores alineados a Pichetto, no quieren dejar pasar esa oportunidad de fondearse, tal vez la única que tengan.

Fuente: La Politica Online