La difusión del índice de precios de la Ciudad detonó una polémica que promete traer cola. De manera inconsulta, José Donati, titular de la Dirección estadística porteña que elabora el Ipcba, tuiteó el viernes con copia a un grupo de periodistas económicos que el índice porteño de enero había arrojado una inflación del 4,1%, muy por encima de lo que estima el Gobierno e incluso la oposición.

De esta manera, Donati demolió la estrategia de todo el equipo económico del Gobierno justo antes de que empiecen las paritarias con los gremios.

En diciembre, cuando el IPC de la Ciudad dio un índice de 3,9% de inflación, en el Gobierno explicaron que eso se debía a un pico que iba a caer a partir del primer mes del año, como una manera de contener el reclamo de los gremios que en algunos casos piden aumentos de hasta el 40% amparándose en la inflación.

Fuego amigo

Fuentes del gobierno nacional confirmaron a LPO que no creen que se haya tratado de un “error técnico”, sino que creen que fue una estocada muy precisa y que responde a la interna que sacude a la administración porteña por los reacomodamientos que está realizando Horacio Rodríguez Larrera.

En concreto apuntan al ex recaudador porteño, Carlos Walter, un hombre del ex ministro de Hacienda porteño, Néstor Grindetti, quien incluso se lo llevó a su gestión como intendente de Lanús como jefe de Gabinete, aunque Walter terminó renunciando.

Donati responde directamente a Walter y la bronca de este último es contra Larreta porque lo echó de su cargo en diciembre y lo mismo hizo con su equipo de confianza que había dejado en posiciones claves de la Agip (la agencia recaudadora de la Ciudad).

Este desplazamiento también significó un golpe para Grindetti.

Desde entonces, la relación entre el ex secretario de Hacienda y Larreta quedó dañada, afirmaron a LPO fuentes del PRO, a tal punto que el jefe de gobierno demoró el nombramiento de Karina Spalla, la mujer del ex ministro, al frente de la Corporación Sur, un cargo que ya tenía reservado desde que el jefe de gobierno ganó las elecciones.

El número dos de Spalla es el jefe de la flota automotor de Cristian Ritondo, otro de los dirigentes de peso en el PRO que está enojado con Larreta. Como adelantó LPO, el ministro de Seguridad bonaerense amenaza con romperle el bloque al jefe de gobierno luego de que no cumpliera con una serie de promesas por el reparto de cargos y la administración de las Comunas.

Como sea, el número que arrojó el IPC de la Ciudad dejó en ridículo a todo el Gobierno nacional en un momento muy delicado. Es que en enero, el titular del Indec, Jorge Todesca, anunció la imposibilidad de medir la evolución de los precios por lo menos hasta que pasen ocho meses, consolidando un insólito apagón estadístico que se llevará casi todo el año.

Todesca sugirió entonces como instrumentos alternativos válidos el índice de precios al consumidor (IPC San Luis) de la provincia de San Luis y el de la Ciudad de Buenos Aires (Ipcba). Tras ese anuncio, el ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay, se inclinó por el índice porteño puesto que era más bajo que el de los puntanos.

El impacto del anuncio de Donati llegó al propio Macri y movilizó a todo el Gobierno. La turbulencia pudo apreciarse en diversas notas en los principales medios de comunicación en las que ministerios como el de Francisco Cabrera (Producción) intentaron minimizar el impacto e insistieron con la desaceleración de precios.

El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, debió salir a anunciar que “en unos 60 días vamos a empezar a dar datos reales de inflación”, adelantando la medida que Todesca había dispuesto para septiembre.

Fuente: La Politica Online