El malestar de los diputados del Frente para la Victoria con el jefe de esa bancada, José Ottavis, quedó otra vez expuesto hoy tras fracasar una reunión de bloque que había convocado el camporista.

El faltazo de los diputados fue otro mensaje de la crisis que atraviesa el bloque. Habían pasado unos 20 minutos cuando solo los más cercanos llegaron a la reunión. El novio de Victoria Xipolitakis comprendió que algo malo estaba pasando, hizo una ronda de llamados y entendió que su convocatoria había fracasado.

Por estas horas, el bloque cruje y a medida que se acerca el inicio de las sesiones ordinarias la tensión se acrecienta. Lo que se cuestiona es la conducción de Ottavis, pero no surge un diputado que pueda contener a todas las expresiones.

Ya no existen dos posturas encontradas: camporistas por un lado, y diputados peronistas con anclaje en los intendentes, por otro. En los últimos días creció una tercera posición que lideran Fernando ‘Chino’ Navarro y Horacio González.

Existen varios nombres que esperan agazapados la posibilidad de suceder a Ottavis. Uno de ellos es Walter Abarca, el diputado que en diciembre estuvo cerca que imponerse como presidente del bloque. Sin embargo, Abarca tiene críticos dentro de la bancada que sostienen que su único pergamino es el de haber sido secretario privado de Néstor Kirchner.

Otro que suena fuerte es Juan José Mussi, que aparece como una figura de experiencia y con tono conciliador. Pero el problema es que encuentra resistencia en el grupo de diputados cercano a los intendentes toda vez que no le perdonan que durante la discusión por el presupuesto se ubicara del lado de los camporistas.

Otro que aparece con chances es Héctor Quinteros, el diputado de la segunda que cobró fuerte protagonismo durante la discusión del presupuesto. Quinteros se mostró como dialoguista y evitó posturas extremas. Tanto desde su propio bloque, como desde la posición lo consideran como una figura emergente dentro del peronismo.

En tanto, Navarro y González constituyen un polo de poder paralelo a La Cámpora y los intendentes. Muestran cercanía con Cristina Kirchner, toman distancia del ultrakirchnerismo, y salen a mostrar su experiencia. Ambos se sumaron al pedido de los intendentes y votaron el endeudamiento.

Mientras tanto, en el oficialismo siguen expectantes el devenir del bloque, pero evitan tener injerencia en una fractura que parece inminente. Fuentes de esa bancada confiaron a LPO que un quiebre en el Frente para la Victoria puede ser un alivio a la hora de conseguir los dos tercios que Cambiemos no tiene pese a su alianza con el massismo, pero también puede convertirse en una complejidad. “Todo pasa por quienes sean los interlocutores de esos nuevos posibles nuevos bloques”, aseguran.

Con todo, en el Frente para la Victoria consideran que la situación es “insostenible” y agregan que la única manera de evitar una ruptura es que Ottavis dé un paso al costado. Sin embargo, la negativa del camporista por relegar poder y la incapacidad del bloque por encontrar una figura se representativa de todos los sectores puede llevar al kirchenrismo a una detonación irreversible de la bancada.

Fuente: La Politica Online