Al rabino Sergio Bergman le explotó la guerra por el control político de Acumar, el organismo tripartito encargado de las obras de saneamiento del Riachuelo, por lo que el Gobierno sufrió sus dos primeras renuncias.

el ministro de Ambiente intentó imponer a la mayoría de los directores generales que integran el consejo directivo del organismo y se cruzó entonces con Emilio Monzó, María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta. Es que la provincia y la Ciudad integran el organismo que está frenado desde que asumió Mauricio Macri.

Por esa razón, el titular de Acumar, Amílcar López, que responde a Monzó, presentó su renuncia, junto a una de las representantes de Larreta.

“Hoy estoy presentando la renuncia. Se necesitan decisiones rápidas. Desde 2010 estoy en Acumar y conozco el trabajo (era uno de los representantes de la Ciudad). Sé lo que hay que hacer, pero no puedo seguir adelante si no hay definiciones respecto de las personas y de las políticas”, confirmó López a La Nación.

Dos semanas atrás, López había dado señales de su fastidio puesto que estuvo los últimos meses solo a cargo de todo el organismo sin designación ni firma, sólo con la asistencia parcial de un grupo de funcionarios amigos que fueron a darle una mano pese a que ya ocupan otros cargos en el Ejecutivo.

López expresó su bronca entonces a todo el equipo porque el organismo lleva dos meses sin un solo funcionario designado mientras que sobrevivieron militantes de La Cámpora como el director de Salud Ambiental, a quien acusan de sabotear la gestión.

La otra funcionaria que presentó la renuncia es la ex legisladora Gabriela Seijo, que en su fuero íntimo confesó ser la “más kirchnerista de las macristas” y pese a que tiene la confianza del jefe de gobierno, se escapó en plena campaña de 2015 a mostrarse por el lobby del exclusivo hotel neoyorquino Mandarin.

Fuente: La Politica Online