Mauricio Macri lanzó un operativo de seducción a los caciques del PJ del interior y del Conurbano al mismo tiempo en el que se pelea con el jefe de bloque de senadores del Frente para la Victoria, Miguel Pichetto.

En los últimos días, el presidente se mostró con los gobernadores peronistas Juan Manzur (Tucumán), Gildo Insfrán (Formosa) y dos de los intendentes peronistas del Conurbano, Martín Insaurralde (Lomas de Zamora) y Alejandro Granados (Ezeiza). En tanto que el jueves Macri visitará al gobernador de La Pampa, Carlos Verna.

En simultáneo, el presidente publicó hoy en el Boletín Oficial tres adelantos de coparticipación a provincias gobernadas por PJ: Tucumán; La Rioja, gobernada por Sergio Casas y Santa Cruz, gobernada por Alicia Kirchner, que recibió 50 millones de pesos por primera vez en la era macrista.

Otra beneficiada fue la provincia de Neuquén, gobernada por el Movimiento Popular Neuquino, al que en el PRO ven como un potencial aliado de cara al 2017.

“Esto no es casual, Macri quiere cerca al PJ territorial”, dijeron a LPO desde Casa Rosada para distinguir esta actitud del presidente de la que tiene con un “sintierra” como Pichetto.

La sintonía con los gobernadores y caciques es crucial para el Gobierno por el impacto que puede tener esta relación en el Congreso. En ese sentido, mientras le pega a Pichetto, Macri recibió en Olivos a su compañero de banca, el santiagueño Gerardo Zamora, que maneja un grupo de dos senadores y seis diputados nacionales.

Fuente: La Politica Online