Elisa Carrió volvió a salirse de quicio aunque esta vez fue en privado y mientras discutía la agenda legislativa junto a sus pares de Cambiemos, que estará abocada a frenar combatir la pérdida de empleo y de poder adquisitivo, agravada tras la suba de naftas del 10%.

El encuentro fue coordinado por el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, con la misión de afrontar la presión social que Macri sufre en las últimas semanas y tuvo su pico más alto en la multitudinaria marcha sindical del viernes.

A la mesa también se sumaron Mario Negri y Nicolás Massot, jefes de los bloques PRO y UCR; y los diputados Jorge D’Agostino, Fernando Sánchez (Coalición Cívica) Silvia Lospennato (PRO), Luciano Laspina (PRO) y Eduardo Amadeo (PRO).

Monzó explicó que además de la ley antidespidos, que el Gobierno busca modificar, se acelerará la baja de IVA a alimentos de jubilados y beneficiaros de planes sociales, la ley de acceso a la información pública y la constitución del Tribunal de Defensa de la Competencia.

Si bien este organismo, que se creó en la constitución de 1994 y nunca se armó, fue una de las promesas de Macri para combatir la inflación, Carrió dejó claro que no le tiene mucha fe.

“Hay que convocar a los formadores de precios. No podemos dejarlos hacer lo que quieran”, remarcó. Y sugirió hacerlos desfilar por el Congreso para explicar porqué suben los precios sin parar.

No es fácil definir qué comisión se hace cargo, porque la de Defensa de la Competencia es presidida por la massista Liliana Shwindt. La desorganizada distribución de comisiones le trajo problemas al oficialismo.

“Estamos buscando otra comisión, pero todavía es un tema de estudio. La más entusiasmada en llamar a los supermercadistas es Carrió”, aclaró a LPO uno de los diputados presentes. Resta saber si el Gobierno quiere exponerlos tanto.

Otros diputados propusieron no restringir la presión a los supermercadistas y extenderlos a más formadores de precios, como los empresarios lácteos.

Fuente: La Politica Online