Sergio Massa metió otra diagonal en la negociación por ley antidespidos y en compañía de Diego Bossio se reunió con José Luis Gioja, presidente del Partido Justicialista y miembro del bloque de diputados del FpV-PJ.

El encuentro trajo dos novedades, capaces de alterar la ya cambiante dinámica parlamentaria: Massa y Bossio blanquearon que trabajan en tándem más de lo que se supone y, por primera vez, someten a sus bloques a una negociación con el FpV-PJ, que de suceder siempre dejaría a Cambiemos como testigo de la Cámara de Diputados.

La buena relación de los ex Anses es un secreto a voces en los pasillos, donde recuerdan que en la última sesión entraron juntos a dar quórum, un gesto que no le pasó por alto a Emilio Monzó.

Esta tarde buscaron acercar posiciones con Gioja, quien nada lento sumó al vicejefe de bloque Luis Basterra, una forma de no quedar expuesto ante Héctor Recalde y sus protegidos de La Cámpora.

Según pudo saber LPO, de la charla habría surgido como escenario inevitable sancionar la ley antidespidos aprobada en el Sendo para saciar la furia de los sindicatos y, recién después, avanzar con leyes para proteger a las pequeñas y medianas empresas.

“Vamos a sancionar la ley del Senado. Con eso no hay marcha atrás”, repetían esta tarde los voceros del FpV, temerosos de informaciones cruzadas, tan habituales estos días. Lo cierto es que Massa y Bossio tampoco tienen muchas opciones.

El de Tandil integra un bloque plagado de sindicalistas como Diego Romero (Smata) y Alberto Roberti (petroleros), quienes sumaron presión gremial a un nuevo plenario de comisiones.

El tigrense reunió su bloque y aliados anoche y no logró saciar las diferencias. Los cuatro diputados sindicalistas insisten en sancionar el proyecto del Senado cuanto antes, pero el industrial Horacio De Mendiguren presiona para proteger a las Pymes. La mayoría lo respalda pero nadie está dispuesto a inmolarse.

Hábil, Graciela Camaño sugirió agregar los beneficios para las Pymes en el proyecto y reenviar el texto al Senado sólo con ese retoque. Pero la presión gremial no cede y esta tarde se hizo sentir con el plantón de los jefes gremiales a la reunión de comisión y una ruidosa manifestación de la UOM afuera del Congreso.

Tal vez por eso al rato Massa, Bossio y Gioja hablaron también de acelerar los trámites y tratar el proyecto el miércoles, cuando la Comisión de Presupuesto tiene citado a Jorge Triaca.

Monzó tiene cómo responder: ordenarle a Luciano Laspina que cancele las reuniones de Comisión de la semana próxima y así impedir que haya un dictamen y pueda sancionarse con mayoría simple. Sin diputados de Cambiemos en el recinto, es difícil conseguir los dos tercios.

La otra variante que une a todos es que cualquier cambio acordado por mayoría simple, puede ser ignorado en el Senado, donde con 37 votos podrían ratificar la versión original, o sea, 9 votos menos que los obtenidos cuando fue aprobado. Al Gobierno no le sería tan fácil dejar tantas butacas vacías. ¿Tiene sentido discutir tantos cambios? De esos hablan todos con todos. Y más que nunca.

Fuente: La Politica Online