Recién bajado del avión que lo trajo de Corrientes, el teléfono de Sergio Massa explotó de llamados de sus diputados que querían saber que posición tomar frente al acuerdo “simbólico” que Mauricio Macri firmó con empresarios y sindicatos para frenar los despidos por noventa días.

La situación urge porque el kirchnerismo quiere convocar a una sesión especial para este jueves para convertir en ley el proyecto antidespidos que ya tiene media sanción del Senado.

Massa que hasta ayer estaba decidido a acompañar esa votación, resolvió convocar para mañana a las cuatro de la tarde a su bancada y los aliados del peronismo cordobés de Schiaretti y De la Sota; de los chubutenses de Das Neves y del Movimiento Popular neuquino

Ayer en intratables, Massa había sugerido a Macri que convoque a un gran acuerdo social contra los despidos, en lugar de avanzar con un veto a la ley que sería políticamente muy conflictivo.

Sin embargo, el acuerdo de hoy por su caracter simbólico y la falta de precisiones sobre que empresas lo firmaron ya despertó rechazos en el Frente Renovador. El diputado sindical Facundo Moyano advirtió que “es poner al lobo a cuidar el rebaño” y agregó que “pedirles a los empresarios que no despidan gente parece más bien una táctica política en función del debate que se está dando en la Cámara”.

“Con voluntarismo no se resuelve ni la inflación ni el miedo de la gente a perder su trabajo”, agregó el hijo del líder de la CGT y pidió al Gobierno que “dejen al Parlamento legislar y no embarren la cancha con estos anuncios”.

Fuente: La Politica Online