La Cámara de Diputados aprobó casi por unanimidad el proyecto de ley para facilitar el acceso a la información pública, una vieja deuda de la democracia que el Senado podrá saldar convirtiéndola en ley.

Para enviarla a la Cámara alta, con 229 votos a favor y sólo 4 en contra, Cambiemos debió aceptar modificaciones de envergadura impuestas en el recinto por la oficialista Elisa Carrió, la kirchnerista Diana Conti y la massista Graciela Camaño, tres históricas de Diputados.

“Está claro que no puedo con las mujeres”, se resignó Pablo Tonelli, diputado del PRO y miembro informante de la ley. La chaqueña logró que cualquier traba de la justicia en contra del acceso a la información sea causal de mal desempeño y pueda derivar en un juicio político.

Esta claro que no puedo con las mujeres, se resignó el macrista Pablo Tonelli, ante los cambios que le impusieron al proyecto del Gobierno, Carrió, Conti y Camaño.
No es un detalle menor, porque el poder Judicial fue le más reacio a aceptar un protocolo para brindar información a los ciudadanos que los deseen.

Ya en el debate en particular, Camaño y Conti lograron que la bicameral que evalúe al director de la Agencia de Acceso a la Información, pueda emitir un dictamen vinculante para su remoción.

La creación de esta agencia no fue del agrado para la mayoría de la oposición, porque su director tendrá un mandato de 5 años y será elegido a gusto por el Gobierno de turno.

O sea, Mauricio Macri designará a la persona que definirá cuales papeles de su gestión pueden ser de libre acceso a la gente.

Fue esa una de las razones de los 4 diputados de izquierda para votar en contra. También repudiaron la larga lista de excepciones a brindar información pública, que incluye los registros de la Unidad de Información Financiera.

El organismo encargado de investigar el lavado de activos y hoy en manos de Mariano Federici y María Eugenia Talerico, ex abogada del HSBC, investigado en todo el mundo por presuntas maniobras financieras fraudulentas.

Pero al margen de estas denuncias, el debate mantuvo cierta algarabía por el avance de una de las leyes más demoradas de la democracia argentinas, que tuvo muchos intentos fallidos en los últimos 15 años.

El último proyecto que se aprobó fue del ex senador Samuel Cabanchick, nunca tratado en Diputados.

El primer director de la flamante Agencia de Acceso a la Información tendrá un mandato de cinco años y será designado por el presidente Macri.
“Hay 107 países que cuentan con este tipo de leyes. En América Latina sólo Venezuela, Bolivia y Argentina no la tienen. Suecia la aprobó hace 150 años”, graficó la radical Karina Banfi, en su primera intervención como diputada.

“Esta ley tiene una importancia superlativa en la lucha contra la corrupción, la transparencia y la difusión de los actos. Es una de las mejores armas para luchar contra la corrupción”, celebró Tonelli.

“No ha sido un partido político el que puso en deuda a este Congreso, fue la voluntad política de los diputados que no encontraron un camino maduro para aflorar una ley necesaria”, se defendió la kirchnerista Diana Conti.

La socialista Alicia Ciciliani consideró la sesión como “histórica” aunque cuestionó que entre las excepciones estarán los contratos como el firmado entre YPF y Chevrón, que la petrolera argentina se niega a mostrar, aun cuando la Corte Suprema la obligó a hacerlo.

Fuente: La Politica Online