El proyecto de ley para supervisar el endeudamiento externo del Gobierno aprobado en el Senado descansa en un cajón de Diputados, donde el oficialismo no está para nada apurado en tratarlo.

“No está en nuestra agenda, al menos por un tiempo”, admitieron a LPO fuentes de la bancada de Cambiemos. La demora es motivo de festejo de Mauricio Macri, porque el proyecto lo obliga a especificar su plan de endeudamiento en el 2017.

Como la ley de leyes debe presentarse el 15 de septiembre, si antes de esa fecha este proyecto sigue sin tararse, Macri se librará de dar explicaciones al menos en esa oportunidad.

Y los tiempos parecen ir en ese camino. “Ahora vamos a tratar el proyecto de jubilación y blanqueo, luego están los de Pymes y crédito hipotecario”, anticiparon a LPO.

Si tomamos en cuenta el receso invernal, si la oposición no interviene difícilmente ese temario pueda alterarse antes de agosto.

El proyecto fue impulsado por Adolfo Rodríguez Saá ni bien se aprobó el pago a los holdouts y tuvo respaldo del Frente para la Victoria.

Consiste en obligar al Gobierno, como a todos los organismos del Estado y empresas públicas, a pedir autorización al Congreso cada vez que quiera tomar de deuda en el exterior.

Cambiemos quiso frenarlo pero cuando vio que no iba a poder fue por la salida constructiva e impuso algunos cambios, aun cuando no tenía mayoría. Julio Cobos y Federico Pinedo lograron hacerse escuchar.

Los principales fueron excluir de las restricciones a los créditos de organismos externos y a las operaciones comerciales y bancarias de empresas y sociedades del Estado “para la compra de bienes y contratación de servicios”.

Pese a la presión del oficialismo, las empresas como YPF no podrán tomar deuda para sus recursos corrientes, como hizo ni bien se confirmó la salida de Miguel Galuccio.

Casualidad o no, desde que el proyecto se aprobó en el Senado Macri sacó de la agenda la idea de tomar deuda externa. Prefirió que lo hicieran las provincias.

En Diputados fue girado a las Comisiones de Presupuesto y de Finanzas, presididas por los oficialistas Luciano Laspina y Eduardo Amadeo. Sin el aval de ellos, seguirá guardado en un cajón.

Fuente: La Politica Online