El ex presidente de la Unión Cívica Radical, Ernesto Sanz, salió a rechazar de plano una sugerencia Rogelio Frigerio a sus socios de Cambiemos para que acepten un posible acuerdo electoral con el gobernador de Córdoba, el peronista Juan Schiaretti.

La visita del ministro del Interior a Schiaretti, el martes último, tuvo repercusiones fuertes dentro de la alianza oficialista, sobre todo a partir de unas declaraciones de Frigerio en las que les pidió “generosidad” a sus socios para nuevas alianzas en 2017. El radical mendocino lo cortó en seco y aseguró que hay “algunos confundidos” en Cambiemos.

Se sabe que Schiaretti tiene una muy buena relación con la Casa Rosada, lo que incluso lo diferencia de su socio José Manuel de la Sota, que no pierde oportunidad de criticar a Macri. Es un juego a dos puntas de los cordobeses, que todo indica que el año próximo enfrentarán a Cambiemos con el “Gallego” al frente de la lista de diputados nacionales.

En su visita a Córdoba, Frigerio intentó meter una cuña y no descartó una alianza con Schiaretti. “La verdad es que aún no llegamos a ese nivel de detalle en la excelente relación que tenemos con el gobernador. Como dije recién, primero tenemos que fortalecer a Cambiemos. Pero también planteamos desde el Gobierno nacional que todos debemos ser muy generosos y amplios en la conformación de la base de sustentación política que apoye esta transformación de la Argentina”, dijo en una nota con el diario La Voz.

La respuesta del radicalismo se demoró poco. “No pasa nada, lo que pasa es que por ahí algunos pueden estar confundidos”, afirmó Sanz en referencia al posible acercamiento con el peronismo sugerido por Frigerio.

“Descarto cualquier acuerdo con el PJ de Córdoba, no está en los planes de nadie. Si hay declaraciones de Frigerio, él mismo las debe haber lamentado porque esto no tiene nada que ver con Cambiemos. Si hay un lugar del país donde Cambiemos tiene identidad propia y se diferencia del PJ, es en Córdoba”, lo cruzó el mendocino en diálogo con Cadena 3.

Córdoba es una de las provincias donde primero se conformó Cambiemos, para pelear el año pasado la gobernación con el peronismo. Más allá de la derrota con Schiaretti, la alianza tuvo muy buenos resultados en la elección nacional, donde Macri tuvo su victoria más apabullante contra Scioli. Además, es uno de los bastiones del radicalismo.

Como explicó LPO, la tensión electoral ya se empieza a palpar en el oficialismo y los radicales ya avisaron al macrismo que el año que viene jugarán con candidatos propios en todo el país y están dispuestos a enfrentar a los candidatos del PRO y de Elisa Carrió en una primaria.

La UCR realizará el 7 de julio una reunión en Tucumán donde las autoridades partidarias, los titulares de los bloques legislativos, diputados y senadores nacionales delinearán la estrategia nacional de cara al 2017 para “articular la fortaleza territorial y darle mayor competitividad” a la fuerza. Además, los correligionarios aspiran a tener un lugar en la mesa de “coordinación nacional” de Cambiemos junto a algún funcionario del PRO (que sería Frigerio) para influir en el armado de las provincias.

Después de cruzar al ministro del Interior, Sanz aclaró que los radicales están “dispuestos a ensanchar nuestra base de representación en todo el país”, pero aclaró que “hay lugares donde ese ensanchamiento no tiene que llevar a confundirnos con adversarios”.

“Cambiemos es una fuerza que en Córdoba y en el resto del país está en pleno proceso de crecimiento y consolidación y no necesita hacer acuerdos con fuerzas adversarias. En Córdoba queremos suplantar al actual gobierno y gobernar cuando nos toque el turno, y el año que viene vamos a competir contra el gobierno de Córdoba”, le aclaró a Frigerio.

Sanz aseguró que Macri “está totalmente de acuerdo” con esa postura y reiteró que el radicalismo está abierto a que Cambiemos tenga “incorporaciones” en distintos lugares del país. “Pero no en Córdoba, donde está tan clara y tan nítida la diferenciación entre el gobierno del PJ y nosotros”, volvió a aclarar.