Dice que los intendentes del peronismo son los que van a garantizar que el conurbano bonaerense no explote. Critica al gobierno de Cambiemos porque tiene dos velocidades: una para los sectores del poder económico y otra para los que viven de su trabajo. Pero asegura que, si quiere salir de la confusión y el desconcierto, el peronismo tiene que trazar una raya ahora mismo, dejar atrás definitivamente al kirchnerismo y elaborar una propuesta superadora. “No hay que estar nervioso porque el peronismo vaya hacia un recambio de dirigentes”, dice. Después de sobrevivir en 2015 a su ida y vuelta entre el Frente Renovador y el Frente para la Victoria y a la caída de los caciques del PJ que gobernaban en el Gran Buenos Aires, el intendente de San Martín advierte que la realidad del narcotráfico es mucho más grave de lo que se supone, sostiene que esa pelea es una prueba de fuego para su generación política y anuncia que sólo habrá reconstitución del peronismo a nivel nacional si en 2017 el PJ vuelve a ganar en el territorio madre de todas las batallas.

¿Cuántos peronismos hay hoy en la política argentina?

Varios. Pero lo importante es cuál es el que va a liderar un frente político y social que proponga una alternativa superadora. Es el que sepa incorporar las nuevas demandas, corregir los errores que se cometieron y no le tenga miedo a un recambio natural de liderazgos. No hay que estar nervioso porque el peronismo vaya hacia un recambio de dirigentes porque además ese cambio lo va a generar la gente. Siempre las ideas, las políticas y los valores son más que las personas y que los mejores candidatos. El gran desafío del peronismo es volver a representar, como lo hizo históricamente cuando aprendió de las derrotas, se renovó y fue para adelante. Hay que coordinar demandas y actores diversos de una amplia mayoría opositora a un gobierno que no cuida y no representa a buena parte de la Argentina.

A las últimas rupturas en Diputados, se suma un sindicalismo peronista que se enemistó con el Frente para la Victoria hace 4 años.

Es la consecuencia natural de una derrota electoral, un proceso que se tiene que dar irremediablemente. Hay que pasar a otra etapa. El peronismo tiene que trazar la raya y empezar a construir. Nos tiene que unir la defensa de las pymes, de la clase media, de los sectores más humildes y de los trabajadores. Cuando el peronismo supo establecer ese vínculo, fue transformador.

El peronismo tiene que trazar la raya y construir para adelante, por eso no fui a la convocatoria de Cristina a los intendentes. Se perdió porque se desenganchó del ciudadano que sufría la inflación y la inseguridad.

Hoy lo que se ve son grupos que huyen en forma desordenada y profundizan la desorientación.

Si, creo dos cosas con respecto a eso. Después de la derrota que vivimos, que este haya sido un tiempo de desorientación, cierto desánimo y un poco de confusión es razonable. Pero también es cierto que desde el desánimo y la confusión no vamos a construir una propuesta hacia adelante. Por eso hay que empezar a construir. ¿Por qué perdió el peronismo? Porque en algún momento se desenganchó del ciudadano de a pie que sufría la inflación y que estaba preocupado por la inseguridad. La gente no pide mucho: quiere vivir más segura, tener una mejor calidad de vida y tener dirigentes honestos.

La agenda que el kirchnerismo deslegitimó y le regaló a la oposición en los últimos años.

La renovación del peronismo supo incorporar la institucionalidad en los ochenta, la estabilidad en los noventa y los derechos en la última etapa. Perdimos cuando le dejamos de hablar a la sociedad. Por eso creo que los intendentes somos los que estamos en mejores condiciones de poder sintonizar con eso.

¿Todos los que se alejen del kirchnerismo van a ser parte de esa nueva etapa?

No, todos los que estén de acuerdo con esta visión, con este sentido de poner las ideas y la política por delante de las candidaturas. Todos los que tenemos esa vocación nos tenemos que ir encontrando en este proceso.

Algunos insisten en que cada ruptura encierra una traición.

El Frente para la Victoria sacó el 54 % de los votos en 2011. Fue perdiendo capacidad electoral porque dejamos de representar y de conectar con las preocupaciones de la sociedad. La tarea es recuperar esa mayoría social y política que nos abandonó. “Traición” es una palabra muy cara y muy importante como para usarla frente a cualquier decisión de coyuntura. Tenemos que ser muy cuidadosos. Lo que nos unen son ideas y no solamente la adhesión a determinada referencia política.

Cuando Cristina Kirchner vino en abril a Buenos Aires para declarar ante Bonadío y reunió a los intendentes, usted fue uno de los pocos que no estuvo. ¿Por qué?

Porque me parecía importante, en ese momento, producir un gesto que significaba empezar a apostar por otra cosa. Tenemos un gobierno que se pasó 6 meses comentando los errores del gobierno que se fue y que no sólo no ha traído soluciones sino que ha agravado los problemas. La inflación y la pobreza no empezaron el 10 de diciembre, pero aumentaron en estos meses. Más pobres, más inflación, más destrucción de empleo. Es rara esa idea de que, para bajar la pobreza, hay que subirla. Sabíamos que este era un gobierno que asumía con problemas a resolver, pero no que iba a complicar más todo. Nosotros queremos mirar para adelante.

Tenemos un Gobierno que se pasó seis meses comentando los errores del que se fue y no sólo no ha traído soluciones, sino que agravó los problemas. Es rara esta idea de que para bajar la pobreza, primero hay que subirla.

¿Cree que Cristina convoca a mirar para atrás?

Hay un núcleo de dirigentes que solamente están preocupados por la defensa de un gobierno que terminó el 10 de diciembre y nosotros estamos muy preocupados por representar hoy y construir ese peronismo con visión de futuro.

Un gobierno de dos velocidades

¿Qué le critica a la gestión de María Eugenia Vidal en la provincia?

Es una gestión con diálogo pero con pocos resultados y que en los grandes temas todavía no dice qué es lo que quiere hacer. No explican cómo combatir el narcotráfico, ni tienen una propuesta para una nueva política de seguridad -la principal demanda de la provincia- y no se ve una propuesta fuerte para erradicar las villas.

¿En qué se diferenció Vidal de Scioli en estos meses?

La veo con voluntad de trabajar los temas y con la decisión de escuchar a los intendentes. Pero no hay respuestas importantes ni soluciones.

Cuestionó las suspensiones, los despidos y la improvisación del gobierno. ¿Son efectos no deseados del ajuste o es la concepción de Cambiemos llevada a la práctica?

Es un gobierno que funciona con dos velocidades: fue rápido e inteligente para resolver los problemas del poder económico pero que tuvo otros tiempos y otra calidad en la respuesta para los que menos tienen. La situación en estos seis meses se agravó para las pymes, para el comercio, para los clubes de barrio. Los ganadores fueron los grandes sectores económicos y las multinacionales. Nadie votó más inflación, tarifazo y despidos. Se votó a este gobierno para estar mejor, no para estar peor. Nuestra responsabilidad como oposición es marcar esos errores.

Aranguren dice que es un gobierno que aprende sobre la marcha.

Eso es improvisación. Hay una concepción de modelo de país pero hay sin dudas falta de sensibilidad en un gobierno que responde a determinados sectores. El caso de Aranguren es gravísimo. Es inaceptable que el ministro de Energía tenga acciones de la principal competidora de YPF y que además haya decretado un aumento del 700 % en los servicios públicos. El presidente tiene que echar a Aranguren y dar marcha atrás con el tarifazo.

El presidente tiene que echar a Aranguren y dar marcha atrás con el tarifazo. En inaceptable que el ministro de Energía tenga acciones en la principal competidora de YPF.

Fernando Espinosa dijo hace unos meses que si explota el Conurbano, cae el presidente. ¿Cuál es su opinión? ¿Puede pasar?

No. Conozco mucho el trabajo de todos los intendentes incluido el de Verónica Magario en La Matanza y es un trabajo de contención. Los que vamos a garantizar que no haya conflicto social y que las demandas puedan ser contenidas de manera ordenadas somos los intendentes del peronismo. Si hay alguien que sabe de nuestro compromiso en estos seis meses, es la gobernadora. Hay una gran responsabilidad y una tarea permanente articulada con la provincia, con organizaciones sociales y con los curas en los barrios. Hemos multiplicado la ayuda económica a los comedores, estamos construyendo jardines maternales, fortalecemos nuestros centros de atención primaria.

La seguridad y el narcotráfico.

Dijo que si Vidal sigue con la misma receta en materia seguridad, los resultados van a ser malos. ¿Es la receta que usó Scioli o es otra?

Hay que construir una nueva respuesta, una reforma y una transformación de las fuerzas de seguridad y una coordinación de esfuerzos nacionales, provinciales y municipales que no se está dando. Somos un municipio que invierte el 15 % de su presupuesto en seguridad y que le viene reclamando a la gobernadora que la policía local quede bajo la conducción de los intendentes porque es una policía de proximidad que estamos en mejores condiciones de profesionalizar. Conocemos lo que pasa en nuestros territorios. Hoy es una fuerza de 50 o 60 mil hombres manejados por un ministro en La Plata sin ninguna capacidad de optimizar el recurso, de equiparlo y de transformarlo.

¿La policía bonaerense sigue siendo un peligro?

No. Es un peligro si no está conducida políticamente. Tiene que haber una voluntad firme para transformarla.

¿Qué pasa con el narcotráfico en este nuevo contexto?

La realidad del narcotráfico es mucho mas grave de lo que reflejan los medios. Esta pelea es una prueba de fuego para nuestra generación.

La realidad del delito y del narcotráfico es mucho más grave de lo que los medios reflejan. Estamos todos los días ocupando el territorio con presencia del Estado en materia de equipamiento comunitario, centros de salud, centros deportivos con natatorios, espacios culturales, buscando que los pibes no tengan como destino natural el camino de la droga. En el otro extremo, está la lucha contra las bandas narcocriminales y la tenemos que dar con mucha más inteligencia, con un compromiso mucho más fuerte de la Justicia, con una participación mucho más activa de la ciudadanía. Esta pelea es una prueba de fuego para nuestra generación. La democracia, que resolvió una serie de demandas, hoy tiene el desafío de enfrentar y combatir el narcotráfico. El territorio que deja el Estado lo ocupan las bandas del narcomenudeo. En muchos barrios, operan porque hay complicidad. En otros casos, hay incompetencia.

El peronismo que gobierna

¿La crisis del kirchnerismo habilita la unidad del peronismo para 2017?

Es natural el recambio y la renovación del peronismo. La unidad no puede ser un fin en sí mismo. Tiene que ser un proceso y en esa tarea estamos un grupo de intendentes que queremos liderar en la provincia de Buenos Aires.

¿Qué quiere decir cuando anuncia que los intendentes van a estar a la cabeza de esa renovación?

Que es la responsabilidad que tenemos los que fuimos elegidos y validados en la provincia de Buenos Aires, el peronismo que gobierna. El peronismo tiene que dar cuenta de las nuevas demandas y prepararse para venir después del gobierno de Macri. Hay que liderar desde el peronismo pero con otros sectores y representar a los sectores que este gobierno no representa. Y eso se va a dar en la medida que gobernemos bien nuestros territorios y podamos proponer ese sentido de futuro.

¿Van a ser los intendentes sin los gobernadores del peronismo, que hoy aparecen muy cerca de Macri?

Las elecciones de 2017 son provinciales y la tarea de los 55 intendentes en la provincia de Buenos Aires es reconstituir un peronismo que sea protagonista. Cada gobernador va a estar concentrado en su provincia. Después de 2017, vendrá la reconstrucción de esa fortaleza a nivel nacional. No hay reconstitución del peronismo a nivel nacional si nosotros no ordenamos la provincia, si el peronismo de la provincia de Buenos Aires no se pone de pie y no se renueva. Tenemos que poder expresarnos como una fuerza alternativa de mayorías.

¿Una formula y un proyecto con Massa y Randazzo puede nuclear a los intendentes del PJ?

Los nombres vendrán después, siempre las ideas son más que los mejores candidatos. Hoy se trata de reconstruir, renovar y reagrupar. Después seguramente vamos a encontrar hombres y mujeres.

¿Cómo lo ve hoy a Massa?

Como un dirigente que está construyendo un espacio diferente al del peronismo pero que en muchas de las causas del peronismo ha estado y seguramente va a estar en el mismo lugar que nosotros.

Massa está construyendo un espacio diferente al del peronismo, pero en muchas causas del peronismo ha estado y seguramente va a estar en el mismo lugar que nosotros.

Usted abandonó el massismo por la cercanía que veía con Macri. ¿No es riesgosa esa proximidad del socio que objeta temas puntuales?

Yo respondo por el peronismo. Nosotros no tenemos ninguna proximidad. Expresamos una oposición firme y clara. Hubiéramos tomado otras decisiones y hubiéramos tenido otras prioridades con un Estado sensible y activo, no priorizando a los ganadores de la economía. Sigue siendo válida la distribución del ingreso, el fortalecimiento del mercado interno, la inclusión en un piso de ciudadanía, la mediana empresa.

¿Scioli no hubiera devaluado, no hubiera acordado con los holdouts y recortado subsidios?

La Argentina tenía problemas para resolver a partir del 10 de diciembre pero desde el peronismo hubiéramos encarado y hubiésemos cuidado el empleo, el salario, las pymes y los sectores medios y bajos al momento de tomar decisiones.