Los diputados sindicales frenaron el proyecto de “promoción de primer empleo”, una de las pocas iniciativas enviadas por el Poder Ejecutivo que no fue tratada en el primer semestre.

La resistencia se plasmó en la Comisión de Legislación Laboral, donde el proyecto descansa desde abril y sólo se debatió entre los asesores.

Su presidente es el petrolero Alberto Roberti, diputado del bloque justicialista que lidera Diego Bossio. “Queremos dejar claro que se respetan las negociaciones colectivas salariales realizadas por los gremios. Como está redactado, existe miedo de que sea la puerta de entrada a la flexibilidad laboral”, aclaró Roberti a LPO.

Así como está redactada existe el miedo que esta ley de empleo joven, sea la puerta de entrada a la flexibilidad laboral, advirtió el diputado sindical Alberto Roberti a LPO.
Ocurre que el proyecto no deja claro si el régimen excluye los acuerdos paritarios, pero parece sugerirlo cuando aclara que los beneficios a los empleadores de chicos de entre 18 y 24 años, como el subsidio al 8% de sus salarios, se aplicarán siempre que no superen en 1,5 veces el sueldo mínimo vital y móvil. Los gremios no imaginan a los empresarios pagando más que esa suma.

Otro punto de discordia es que la principal medida de promoción son las exenciones a las contribuciones patronales a todos los sistemas de seguridad social.

“No se puede dejar de cumplir con estas obligaciones. La promoción al primer empleo debe ser por exenciones tributarias, no patronales”, criticó Roberti.

Para calmar la furia gremial, el proyecto contempla que los beneficios se suspenderán si un empleador baja su planta de personal de mayores, pero ni eso logró convencer a los gremios de aceptar un cupo joven con sueldos magros.

En los debates de asesores hubo algunos emisarios sindicales que recordaron los casos de explotación laboral juvenil en empresas tecnológicas, que al no tener estatutos aprovechan para fijar salarios bajos y rotar el personal lo que sea necesario.

Esas denuncias llegaron a la Comisión de Trabajo hace 5 años, cuando las autoridades de Mercado Libre sacaron chapa de su trayectoria empresarial para defender contratos precarios.

“Estamos hablando de cumplir o no el régimen laboral”, debió ubicarlos aquella vez Héctor Recalde, por entonces presidente de la Comisión de Trabajo.

Esa vez, la presión política influyó para un fallo adverso a la empresa de Marcos Galperín, que tal vez podría estar cubierto con esta ley de empleo joven. Es el debate que seguirá en agosto.