El Senado sancionará por unanimidad la ley de fomento a las Pymes, pero el debate no estará exento de polémicas, porque el peronismo y Adolfo Rodríguez Saá aclararán que no volverán a ceder fondos de las provincias.

Es que el proyecto establece beneficios fiscales para las pequeñas empresas y, por lo tanto, esa merma en la recaudación resentirá la coparticipación a las provincias.

La bronca ya se había hecho sentir en el debate por la baja de IVA a jubilados, cuando Miguel Pichetto y Adolfo Rodríguez Saá adelantaron que pedirán en la justicia que el costo fiscal surja del tesoro nacional.

Se basaban en un argumento que hoy volvió a escucharse en el plenario de comisiones del Senado: sólo una ley convenio con los gobernadores puede quitarle fondos.

El Gobierno lo niega y reitera que cualquier exención impositiva merma la coparticipación pero nada tiene que ver con su redistribución primaria.

“Yo le puedo hablar como técnica: en 10 años la presión impositiva subió de 21% a 32% del PIB y ahora eso va a cambiar”, les achacó Carolina Castro, subsecretaria de Política y de Gestión de la Pyme del Ministerio de Producción de la Nación, invitada al Senado.

No conformó a los senadores del kirchnerismo, molestos una vez más por mirar de afuera el acuerdo que sus pares de bloque hicieron con el oficialismo para sancionar la ley como vino de Diputados.

“¡No puede ser que Diputados haga cambios y nosotros no podamos hacer nada!”, cuestionó la pampeana Nancy Durango. “Los que hacen cambios son los senadores no los funcionarios”, chicaneó, pícara, la radical tucumana Silvia Elías de Pérez. “Me parece una provocación”, la frenó la mendocina Anabel Fernández Sagasti, de La Cámpora.

Los murmullos se multiplicaban ante la mirada atenta de Castro y Mariano Mayer, secretario de Emprendedores y de la Pequeña y Mediana Empresa, quien ya no la había pasado bien cuando tuvo que justificar la falta de un subsidio a las tarifas de las pymes. No era el mejor día para ratificar esa decisión.

“El 65% de las Pymes esta en la provincia de Buenos Aires. En el NEA sólo está el 3% y tenemos que aplicar este subsidio”, dijo, enojado, José Mayans, mirando a Castro, a quien antes le preguntó el nombre.

Más enojada estaba Liliana Negre de Alonso, cuando escuchó a Elías de Pérez celebrar el reciente acuerdo para devolver coparticipación a las provincias. “San Luis ganó el juicio por el 15% pero todavía no recibió nada”, respondió la puntana.

Las discusiones descolocaron al sanjuanino Roberto Basualdo, histórico presidente de la comisión de pymes que viene peleando por darle exenciones impositivas hace años.

“Es fácil decir no me saquen lo mío, pero si lo de otro. La idea es de un esfuerzo conjunto”, le dijo a Negre de Alonso, que pidió el micrófono para reconocer su trabajo, “como decana del Senado”.

Basualdo quiso amenizar el cierre con agradecimientos de la UIA y Came, pero lo logró a medias. “Ningún país regala sus trabajos. Están permitiendo importaciones y eso destruye pymes”, dijo el industrial. Vicente Lourenzo, de Came, sí dijo estar emocionado por un día histórico en el que “todos cedieron”. Pocos lo hicieron con gusto.

La ley

El texto aprobado en Diputados, que no variará ni una coma, sube un cincuenta por ciento de las asistencias que, a través de los Repro, se les brindan a las empresas que están en crisis para que puedan abonar el pago de sus empleados.

Además se aumenta del 8 al 10 por ciento el porcentaje de la inversión que se puede desgravar del Impuesto a las Ganancias, y se elimina el Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta.

También autoriza el proyecto que las micro y pequeñas empresas puedan desgravar el 100 por ciento y las medianas del 50 por ciento de la Ley del Cheque del pago a cuenta del Impuesto a las Ganancias.

Con respecto al IVA, se les permitirá a las micro y pequeñas empresas pagar a los 90 días de su facturación, mientras que las medianas lo tendrán que hacer en forma trimestral.

Beneficio a autopartes

El Senado sancionará mañana la ley para promover autopartes, que hoy tuvo dictamen en la comisión de Industria y Comercio del Senado.

El proyecto de Desarrollo y Fortalecimiento del Autopartismo establece el reintegro de lo que una terminal automotriz invierta en la compra de autopartes nacionales, mediante un bono que servirá para cancelar cualquier impuesto nacional, y establece un tabla por la cual el reintegro parte del 4% (si el vehículo tiene el 20% de partes nacionales), llega al 10% (si el componente argentino alcanza al 30%) y asciende al 15% (cuando las piezas locales llegan al 40%).

La propuesta, que tiene como principal impulsor al diputado nacional del bloque Justicialista y dirigente de SMATA, Oscar Romero, además de contemplar a los fabricantes de automóviles, vehículos comerciales livianos, camiones y ómnibus, hace lo propio con los de maquinaria agrícola, tema que fue sumado en el debate en la Cámara Baja.

En la misma comisión, también obtuvo dictamen una iniciativa complementaria, cuyo autor es el senador peronista santafesino Omar Perotti, que extiende los beneficios de la normativa para maquinaria autopropulsada al sector que produce máquinas de arrastre o sin autopropulsión, aunque todavía no se resolvió si será tratada mañana en el recinto.