En medio de la ruidosa polémica desatada por los aumentos en las boletas de gas que jaquean al ministro de Energía, Juan José Aranguren; el titular de Transporte, Guillermo Dietrich tiene en las gateras otro incremento tarifario que golpeará a los bolsillos de los usuarios y complicará la intención oficial de cerrar julio con una inflación por debajo del 2%

Se trata del ajuste previsto para los pasajes de ómnibus de larga distancia que entrará en vigencia en los próximos días y oscilará entre el 15% y 20%.

Por medio de una resolución, la cartera de Transporte se apresta a actualizar la denominada “banda tarifaria de aplicación” (BTA), por la cual se reconocen los mayores costos operativos que deben afrontar las empresas por las subas de salarios, combustibles, repuestos y seguros.

La actualización de la BTA –que se toma como referencia para calcular los valores finales de los pasajes de larga distancia—fue el compromiso que asumió el Gobierno ante las empresas del sector para poder destrabar la paritaria salarial con el gremio de la UTA.

Este nuevo aumento tarifario surge del compromiso que tomó Dietrich con los empresarios del sector, para poder destrabar en su momento la paritaria con la UTA.
En la negociación colectiva cerrada a principios de mes, el sindicato de choferes que comanda Roberto Fernández obtuvo una recomposición salarial que superó a la lograda por Hugo Moyano que siempre suele ser la más alta de todas.

Tras la suba del 37% que lograron los camioneros, la UTA logró sacarles a los transportistas de pasajeros de larga distancia una mejora anual de casi el 50%. Al 10,6% de aumento que habían recibido en enero, se agregó otro 38% a cobrar en tres partes en lo que resta del año.

A diferencia de los colectivos urbanos donde las subas salariales se cubrirán con más compensaciones económicas del Estado, en el caso de los servicios interurbanos la decisión de la administración macrista fue no aumentar los subsidios y trasladar la incidencia de los mayores costos operativos a las tarifas finales que pagan los usuarios.

Según los cálculos que manejan los técnicos de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) y del Ministerio, el incremento en juego para la BTA —el mecanismo de ajuste tarifario periódico que fue implementado durante la gestión kirchnerista—se ubicará entre el 15% y el 20%. A esta actualización se sumarían otras dos del orden del 5% en los meses de setiembre y diciembre.

Con respecto al subsidio global de casi 140 millones pesos mensuales que reciben hoy las empresas, la cartera de Dietrich ya resolvió que se mantendrá sin cambios hasta fin de año y que a partir de 2017 se eliminará por completo.

Actualmente, la mayor porción del subsidio mensual que va a parar a las líneas de larga distancia –90 millones de pesos—corresponde al ítem vinculado con la cantidad de personal que tienen en actividad. Por esta variable, el Estado desembolsa 3.000 pesos mensuales por cada uno de los cinco empleados que en promedio tienen las empresas por cada ómnibus que sale a prestar servicios.

Al aumento del 20 por ciento que se dará a conocer en los próximos días se suman otros dos ajustes del 5 por ciento cada uno, en septiembre y diciembre.
El segundo componente del subsidio –que llega a los 34 millones pesos mensuales—es la compensación destinada a las empresas que prestan servicios en los corredores donde compiten con Aerolíneas Argentinas.

En tanto, el tercer renglón del subsidio es el referido a la compensación por el traslado de los pasajeros con discapacidad que suma alrededor de 16 millones de pesos mensuales.

Si bien esperan la autorización oficial para remarcar los pasajes, los empresarios ven con preocupación el actual contexto recesivo y la caída generalizada del consumo.

Los números del primer semestre del año muestran una baja del 10% en la cantidad de pasajeros transportados con respecto a igual período de 2015.

A diferencia de los últimos años, para éstas vacaciones de invierno las empresas no tienen previsto agregar servicios adicionales a los principales destinos turísticos. Y, tal como viene la venta de pasajes, los servicios regulares que están programados para este mes van a partir con el 30% de sus asientos vacíos.