Sergio Massa y Martín Lousteau se sacaron ayer en Filadelfia una foto de alto impacto político, sobre todo para la Casa Rosada y el Gobierno porteño donde siguen de cerca los movimientos políticos del embajador en Estados Unidos, que sigue analizando si el año que viene enfrenta al PRO en la capital o espera al 2019.

El líder del Frente Renovador y el ex ministro de Economía se reunieron en el marco de la Convención del Partido Demócrata, que proclamó a Hillary Clinton como candidata presidencial. La difusión de la foto del encuentro (donde se habló de todo, según comentaron a LPO) pareció un mensaje directo a la Rosada, donde la tensión con el tigrense sigue en aumento.

Pero también en el PRO hay inquietud por lo que pueda hacer Lousteau, hoy por hoy la única amenaza política seria para el oficialismo en la Ciudad de Buenos Aires, que lo incluso lo llevó a adelantar la campaña para octubre de este año, para evitar cualquier riesgo con la posible candidatura del embajador.

La preocupación existe y, como reveló LPO, Macri incluso le pidió al Coti Nosiglia -el principal sostén del economista- que lo convenza de no presentarse el año que viene. A cambio, en el 2019 lo dejan competir en la interna del PRO. Lousteau sigue jugando al misterio y semanas atrás reunió a su bloque para avisarles que será candidato, aunque no aclaró si lo hará el año que viene o en el próximo turno.

Lo que trasciende es que el ex ministro de Economía está aguardando los movimientos de Elisa Carrió. La líder de la Coalición Cívica ya avisó que quiere competir en la Provincia -incluso se cambió el domicilio-, pero en la Casa Rosada estarían tratando de persuadirla para que no se mude y se vuelva a presentar en la Ciudad.

Si Lilita finalmente acepta volver a competir en la Ciudad, Lousteau tendría decidido no presentarse en 2017 y seguir como embajador en Washington. El economista no quiere saber nada con enfrentarse con Carrió, que se sabe puede ser peligrosa. En cambio, si la diputada mantiene su idea de mudarse a PBA, las chances de Lousteau crecen.

El dilema, en ese caso, será si compite dentro de Cambiemos o enfrenta a Macri desde la oposición.

La bronca de Massa

La foto de Massa y Lousteau adquiere mayor significado por la tensión creciente entre el tigrense y la Rosada. El diputado dice que está cansado de las operaciones del PRO para vincularlo con el kirchnerismo, y que le inventaron reuniones con Máximo Kirchner y Wado de Pedro.

Además, Massa se habría enterado de que en el Gobierno hicieron un análisis pormenorizado de todos los contratos de obra pública de Tigre y pidieron todos los convenios de Vialidad con el municipio, con el objetivo de dejarlo pegado al detenido José López. Pero no habrían conseguido nada porque Cristina Kirchner le cortó las obras a Tigre tras la salida de Massa de la jefatura de gabinete.

Por otro lado, la bronca también viene por el operativo que el macrismo lanzó para seducir a Margarita Stolbizer, que se venía mostrando cada vez más cerca de Massa en el Congreso y en algunas apariciones públicas. La líder del GEN tiene prevista una reunión con María Eugenia Vidal, lo que aumentó la desconfianza en Tigre. No obstante, están tranquilos porque dicen que hoy o mañana Margarita se mostrará en La Rural con Graciela Camaño.

Durante su visita a Estados Unidos, Massa aprovechó para mostrarse como el único dirigente argentino importante que participó de la convención donde se oficializó a Hillary Clinton como candidata demócrata.

Además, mantuvo una serie de encuentros con líderes latinos del Partido Demócrata, como los hermanos Joaquín y Julián Castro, este último ministro de Vivienda y Desarrollo Urbano de la administración Obama y uno de los nombres que sonó más fuerte como candidato a vice en la fórmula con Hillary, aunque finalmente el elegido fue Tim Kaine. Massa también compartió almuerzo con Bill Richardson, ex gobernador de Nuevo Méjico y Secretario de Energía de Bill Clinton; Antonio Villaraigosa, alcalde de Los Ángeles; y Xavier Becerra, Presidente del Caucus Demócrata.