El radicalismo ya le exige a Mauricio Macri replantear su estrategia para combatir la inflación, que hasta ahora se basa en una política monetaria contractiva.

El argumento de Macri, que repite en cada entrevista que hace, es que bajar los precios es una responsabilidad del Gobierno de turno.

Pero sus socios radicales no creen que deba restringir las armas para esa lucha. El senador radical Luis Naidenoff, uno de los más activos protectores de Cambiemos en las sesiones de la Cámara alta, le pidió a Macri cambiar el rumbo de la pelea.

“El actual gobierno tiene que corregir situaciones que provocan la suba de algunos productos de la canasta familiar, que complican la situación de la gente. Hay tomar medidas para frenar la escalada de precios”, explicó en una entrevista con la agencia Dyn.

“El Estado tiene las herramientas para poner freno a la especulación y la avivada de algunos pícaros que forman precios, que con prácticas monopólicas forman precios del azúcar, la yerba, el mercado lácteo y no sabemos qué va a pasar con el aceite”, insistió el formoseño.

Y sugirió “suspensión, multas o la clausura de esos formadores de precios, para que la sociedad interprete que su esfuerzo vale la pena”.

Al Gobierno no le gusta sancionar a las empresas y ya se lo hicieron saber a Elisa Carrió, quien presentó un proyecto para penar a los formadores de precio y está cajoneado en Diputados. Los radicales ya le habían adelantado su apoyo.