“Como a los nazis les va a pasar, adónde vayan los iremos a buscar”, fue uno de los cánticos más repetidos en la ronda de los jueves número 2000 de Hebe de Bonafini en Plaza de Mayo.

La titular de las Madres fue rodeada por las organizaciones del kirchnerismo en un acto dirigido exclusivamente contra Mauricio Macri, que colaboró con la asistencia luego de poner en duda la cantidad de desaparecidos, en una declaración que debió ser suavizada este jueves por su secretario de Derechos Humanos.

La Cámpora, Kolina, el Movimiento Evita, la Tupac Amaru de Milagro Sala, Miles de Luis D’Elía, enviados de intendentes ultrakirchneristas como Jorge Ferraresi y gremios como Suteba y Ctera, se movilizaron frente a una Casa Rosada vallada, en donde el presidente pasó buena parte del día.

Entre los choripanes y las hamburguesas con huevo y cebolla se vendían remeras con los lemas “Fuerza Cristina” y “Resistiendo con Aguante”. También se vendían prendedores con la cara de la ex presidenta, que se reunió con Hebe a tomar el té antes del acto.

“Si la tocan a las Madres, qué quilombo se va a armar”, coreaban los militantes, entre el ya clásico “Macri basura vos sos la dictadura” y el “Vamos a volver”.

La Plaza exhibió un importante número de militantes por segundo jueves consecutivo, luego del intento de detención de Hebe por la causa Sueños Compartidos.

“Nuestra patria le debe a los desaparecidos la reivindicación. Vamos a tener muchas plazas para revindicarlos, porque hay que tapar tanta mierda. Nuestros hijos fueron revolucionarios, revolucionarios completos”, disparó Bonafini arriba del escenario, mientras la escuchaban Horacio Verbitsky y Tati Almeyda, quienes acaso por el enemigo común que encuentran en el Gobierno olvidaron que no tienen una buena relación con la titular de Madres.

Hebe agradeció la convocatoria del kirchnerismo al asegurar que el Gobierno anterior “nos dio 12 años de gran felicidad”, y sostuvo que “esta patria le debe a los desaparecidos una reivindicación”.

“No importa a qué grupo revolucionario pertenecían. Si estaban en la lucha armada o no, si trabajaban con un cura o no, si eran periodistas o curas del tercer mundo. Todos querían que tuviéramos una patria como la que nos dieron Néstor y Cristina”, enfatizó.

“Lo lamento por ustedes, que no pueden pensar”, le dijo una septuagenaria a un policía de la Federal que seguía de cerca la retirada de algunas Madres por Diagonal Sur. “Pensamos eh, y pensamos como usted”, retrucó el policía.